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Los happy hours, almuerzos compartidos y charlas de café en equipo, por lo general, tienen algo en común: se hacen entre varias personas. Pero para los equipos remotos, la ausencia de lo esencial (que además, ya ha probado ser eficiente) para mantenerse unidos puede dejar un vacío difícil de llenar si no se es un poco más creativo.

Mantener motivado a tu equipo se resume en saber cómo hacer que se sientan respaldados. A falta de reuniones presenciales, inclínate por hallar formas nuevas para comunicarse y colaborar. Aumenta la visibilidad de los proyectos para que los integrantes de tu equipo entiendan cómo encaja su trabajo en los planes más amplios que abarcan a todos. Genera oportunidades para que se conecten de manera auténtica, para poder apoyarse unos a otros y avanzar juntos.

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Mientras gestiones un equipo remoto, estas cinco estrategias te servirán de ayuda para empoderar al equipo y hacerlos sentir conectados entre sí y con su trabajo.

1. Comunica de más siempre que sea posible

Cuando trabajas de forma remota es muy probable que quedes fuera del algún flujo de información. Este es el motivo por el cual es particularmente importante que elijas comunicar de más todo lo relacionado con los planes, los comentarios e incluso con los reconocimientos. En persona puede bastar con una sonrisa, pero cuando trabajas a distancia debes hacer un esfuerzo por transmitir tus emociones y los matices de forma deliberada. Si ofreces alguna crítica constructiva, ponte en los zapatos de quien la reciba. ¿Tu mensaje podría malinterpretarse? ¿Hay alguna forma de expresar lo que dices con mayor claridad?

Comunicar de más no significa enviar emails o actualizaciones constantemente sin propósito alguno. Céntrate en mantener a tu equipo informado acerca de cualquier iniciativa novedosa y en dar lugar a que surja nueva información (y emociones). Aporta actualizaciones cuando haya cambios para que tengan el contexto que necesitan y facilita las conversaciones entre los distintos departamentos para que todos los involucrados estén debidamente informados.

2. Ponte a disposición

Hemos dicho que el trabajo remoto puede ser solitario y que se agrava cuando alguien del equipo no lo está pasando bien. Dado que es muy probable que gran parte de las comunicaciones se produzcan a través de Slack, emails o Asana, puede ser un desafío para tu equipo saber cuándo comunicarse contigo o cómo hacerlo.

Muestra en tu cronograma cuándo estás disponible para que quede claro y ofrece los pasos a seguir para quien quiera dedicar tiempo a hablar contigo. Puedes reunirte en horas extra o programar reuniones personales regulares. Al crear un espacio para que tu equipo se comunique contigo, implícitamente les dices que pueden contarte cómo se sienten y acudir a ti por ayuda, consejos o para celebrar algo si fuera el caso.

Ten en cuenta que ese tiempo extra dedicado a las reuniones implicará que tendrás menos tiempo para dedicar a tu trabajo. Pero, si dejas algo de tiempo para esto, sin dudas ayudará a que todo el equipo logre más. De hecho, según el Índice de la anatomía del trabajo, los empleados que se sienten respaldados y tienen mayor claridad sobre qué impacto tiene su trabajo en el resto del equipo se sienten doblemente motivados, en contraposición a los demás trabajadores. Cuando creas un espacio en el que tu equipo puede ser auténtico, estás ayudándolos a trabajar mejor.

3. Prioriza las conversaciones cara a cara

A pesar de no poder ver a tu equipo en persona, las conversaciones por videoconferencia son un activo muy importante de tu kit de herramientas. El video aporta un contexto valioso y la experiencia del trabajo remoto se vuelve más humana que con las comunicaciones por teléfono o email. Si bien no es necesario que todas las reuniones sean por videoconferencia, crea una política para establecer cuándo sí se espera o es necesario que se usen.

También es crítico para tu equipo seguir teniendo conversaciones divertidas cara a cara, tal como sucedía en la oficina. Considera organizar un happy hour o almuerzo virtuales una vez por semana, o alienta a tu equipo para que se reúnan a jugar a algún juego todas las semanas. Aun cuando ya no tengas conversaciones de pasillo, al dar lugar a conversaciones más relajadas ayudarás a que tu equipo se mantenga conectado.

4. Ofrece espacios para desestresarse

La transición al trabajo remoto no es fácil y tu equipo puede estar estresado. A pesar de que no puedes eliminar el estrés por completo, crear canales a través de los cuales se puedan desestresar y compartir cómo se sienten puede ser una excelente manera de mantener motivado al equipo. Con la honestidad y siendo auténticos, el equipo puede salir del trabajo remoto más conectado que nunca antes.

A continuación te mostramos algunas ideas sobre cómo empezar:

  • Crea canales con los que tu equipo pueda conectarse. Probablemente, ya tengas canales exclusivos para los mensajes del equipo y de los proyectos, pero este es el momento ideal para crear canales en los que los empleados puedan charlar acerca de algo más que solamente de trabajo. En Asana tenemos canales como #wear-asana-wednesday, #book-club y #downdog (en los que publicamos fotos de las mascotas de Asana).
  • Incentiva a tu equipo para que usen las funciones “ausente” y “No molestar”. Para ayudar a que tu equipo cree una separación entre el “hogar” y “trabajar desde el hogar”, aliéntalos a desenchufarse y a combatir esa sensación de tener que estar “siempre activos”. Desactivar las notificaciones y hacerle saber al resto del equipo que están desconectados es una excelente manera de animarlos a que tomen esta actitud.
  • Recuérdale a tu equipo que pueden usar sus días de vacaciones. Si en tu equipo hubo que cancelar algún viaje durante la transición al trabajo remoto, probablemente también se haya cancelado alguna licencia programada para viajar. Incentívalos para que se tomen sus licencias, aunque solamente sea para unas “quedateencasa_ciones”.
  • Permite flexibilidad en los cronogramas y días dedicados a la salud mental. Probablemente, a algunos miembros de tu equipo, el trabajo desde casa les resulte más difícil que a otros. Quienes son padres, en particular, gestionan sus propios trabajos y además, la educación de sus hijos. La situación de cada equipo es diferente, pero si puedes, incentívalos para que sus cronogramas sean flexibles y para que se tomen descansos por su salud mental, para así ayudarlos a afrontar sus responsabilidades personales.

5. Comparte estrategias para ayudar a tu comunidad local

Uno de los mayores desafíos que puede tener que enfrentar tu equipo en este momento es la sensación de falta de control. Anímalos a que ayuden en su comunidad local y que para ello creen un documento compartido con todas las maneras en que pueden ayudar. Haz que tu equipo tenga una sesión de lluvia de ideas en la que todos puedan compartir los restaurantes locales que ofrecen comida para llevar, las organizaciones sin fines de lucro con las que se ayuda a la comunidad y las oportunidades de ofrecerse como voluntarios en el área (por decirlo de algún modo).

Cuando empoderas a tu equipo para sentirse motivado y conectado, no solo con respecto a tu empresa, sino también con su comunidad, estás permitiéndoles, a la vez, que se brinden también por completo a su trabajo.

Gestiona y motiva a tu equipo desde cualquier lugar

La mejor manera de mantener a tu equipo motivado es haciendo que permanezcan conectados, alentándolos a ser auténticos y mostrándoles tu apoyo sin importar desde dónde estén trabajando todos.

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