COMPARTIR:Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn

El mundo de las billeteras virtuales crece a pasos agigantados y todo el mundo y Argentina no es una excepción.

Tres jóvenes sub 30 lanzaron en 2019 Lemon Cash, una fintech que aspira a transformar una billetera electrónica en la puerta de entrada a las criptomonedas, para hacer pagos e inversiones con ellas. Creada por Marcelo Cavazzoli, Alan Boryszanski y Borja Martel, anuncia que en el mes de diciembre levantó u$s 1.000.000 de inversión de manera 100% remota.

La ronda fue liderada por el fondo estadounidense Draper University y el argentino Draper Cygnus, junto con sus pares Silent Unicorn y Amagis Capital, ambos del Reino Unido.

Se basa en una experiencia de usuario simple e intuitiva, permite enviar y recibir dinero online, además de comprar y vender criptomonedas. Es, de este modo, el único proveedor de servicios de pago dual, es decir que incluye las ciptomonedas, en el mercado latinoamericano.

Ser un unicornio nos va a quedar chico”, suelta sin temores Alan Boryszanski. “Nuestra visión es fomentar la inclusión financiera mediante la tecnología, en el mundo de la nueva economía blockchain. Hay una disparidad entre lo que las personas conocen y todo lo que pueden usar. Tenemos que ser el puente para llevar la mayor cantidad de gente a esa tecnología disponible”, explicó.

La billetera electrónica es su principal producto, “pero no es lo que queremos ser”, dice Boryszanski. Y explica: “Queremos crear un nuevo ecosistema virtual, basado en el uso de todo lo que permite blockchain, como ahorrar en nuevas monedas. Así como otras billeteras ofrecen invertir el saldo en pesos, la nuestra es la única que se propone que el saldo sea invertido en dólares virtuales, como fondos en activos digitales que dan más de 8% en dólares, incomparable con cualquier otro retorno”.

Cuenta con sedes en la Argentina, Uruguay y Ecuador, donde se desempeñan 22 empleados. La pandemia llevó a la empresa a instalarse en San Martín de los Andes, lugar natal de uno de los fundadores, a la que en Lemon Cash describen como “ciudad cripto-friendly”.

Allí iniciaron una red de casi 1.000 comercios a los que en 2020 les procesarán operaciones con tarjetas y activos digitales por $250 millones y fue un primer banco de pruebas para sus operaciones , en el contexto de la pandemia que hizo despegar a los medios de pago digitales. Para brindar servicios a los comercios, aseguran tener comisiones muy bajas, que apenas cubren el costo. Su verdadera ganancia, aspiran, reside en las comisiones por la compraventa de activos digitales.

Lemon Cash también es miembro fundador y promotor del primer “Crypto Valley” de América latina, un campo de pruebas tecnológicas blockchain para empresas, instituciones educativas y organizaciones ubicado en esa ciudad andina.

COMPARTIR:Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn

NO COMMENTS

DEJAR UN COMENTARIO