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Pablo Perelmuter, presidente de la Cámara Argentina de Pymes Proveedoras de Telecomunicaciones (Cappitel), señaló que el Estado debe cuidar a las pequeñas y medianas empresas proveedoras de equipos TIC de la competencia china; caso contrario corren riesgo de supervivencia decenas de empresas.

“Si el Estado como herramienta de generación de empleo y regulador de las condiciones de producción no cuida a las pymes TIC argentinas, los operadores optarán por maximizar sus ingresos, comprarán más barato en China y se arruinará a otro sector generador de empleo y de valor agregado”, disparó Perelmuter.

Ante la competencia de proveedores chinos, distintos países trazan políticas y estrategias para proteger sus industrias sin por ello caer en altos costos de producción. En Argentina, el actual gobierno volvió al esquema anterior a las Declaraciones Juradas Anticipadas de Importaciones (DJAI), es decir al Sistema Integral de Monitoreo de Importaciones (SIMI). El SIMI también funcionó durante la administración anterior hasta que se pensaron las DJAI como un modo de regular a todo el abanico de importaciones.

El SIMI supone Licencias Automáticas de Importación (LAI) y Licencias No Automáticas de Importación (LNA). En el primer caso, el de las LAI, son aproximadamente 12.000 rubros los involucrados. Mientras que en el de las LNA son 1.400. El problema es que la efectividad de la protección de la industria local planteada en los papeles de la SIMI con las LNA no estaría sintiéndose en la práctica.

El presidente de Cappitel, ejemplificó que “en la Argentina se fabrican los gabinetes donde se alojan los sistemas de radiobases celulares y tienen una posición de licencia no automática, pero si se ingresa un sistema de energía integral, es decir un gabinete que incluya transmisión y batería, se lo hace con licencia automática porque aquí no se fabrica ese rectificador”. Lo que se necesita es que el Estado se comprometa más con las PyMES productoras locales y realice esa tarea de desagregación para determinar qué de lo que se está importando puede afectar a la industria nacional, de acuerdo con el dirigente.

Las pymes agrupadas en Cappitel también esperan que el Estado fomente el “Compre Nacional” tanto en los organismos públicos como en las empresas, con metas claras y verificables por las autoridades regulatorias. La Ley 25.551 establece normas para priorizar a la industria nacional en las compras que realizan el Estado Nacional y los concesionarios, licenciatarios y permisionarios de servicios públicos.

Según Cappitel, es razonable que si las telecomunicaciones están en manos de privados concesionarios de recursos de toda la comunidad (espectro radioeléctrico, por ejemplo), estas compañías privilegien en sus compras a los productos nacionales, siempre que estos cumplan con las especificaciones técnicas necesarias y su precio sea comparable al de un producto importado equivalente. Para que un producto califique como de industria nacional, la ley establece que debe tener como mínimo el 60% de integración local. De este modo, se promueven productos que tengan alto valor agregado nacional, y no simples ensambles de partes importadas.

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