Teresa Carlson, vicepresidenta de AWS
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Amazon Web Services (AWS), el líder mundial de la nube pública, anunció en octubre de 2019 sus planes para instalar una región en España con tres centros de datos propios que estarán operativos a finales de 2022 o comienzos de 2023. Fue el primer gigante en mover ficha. Microsoft y Google, sus mayores rivales, han reaccionado anunciando regiones en España, aunque en su caso empleando centros de datos de terceros como Telefónica.

La apertura de una región de AWS en España se traducirá en la generación de empleos y en la creación de empresas relacionadas con la tecnología. Va a ayudar a impulsar la economía local y permitirá a compañías de todas las industrias tener menores costes en tecnología e incrementar su seguridad y agilidad”, explica Teresa Carlson, vicepresidenta de AWS para el sector público.

La ejecutiva destaca que, gracias a la apertura de estos centros de datos locales, las organizaciones públicas y las industrias españolas altamente reguladas podrán tener sus cargas de trabajo dentro de nuestras fronteras. “Podrán almacenar sus datos en España con la seguridad de que su contenido no se moverá a menos que ellos así lo decidan, lo que cubre sus necesidades de seguridad, cumplimiento normativo y residencia de datos”. Junto con las instituciones públicas y gubernamentales, Carlson subraya la ventaja que supone tener centros locales en términos de latencia, “lo que permitirá, por ejemplo, operaciones muy rápidas en el ámbito financiero”. Y a añade otra ventaja: “Además, los clientes podrán aprovechar tecnologías avanzadas como inteligencia artificial, machine learning, IoT o servicios móviles, con lo que se impulsará la innovación desde la región”.

España lista

¿Por qué ha dado ahora este paso? Carlson explica que AWS decide estas aperturas (tiene 24 regiones y ha anunciado 3 aperturas más) cuando están “seguros de que la región está abierta a esta inversión y está lista en términos de demanda de cloud computing”. AWS cuenta ya con “muchos clientes” españoles entre las start up y multinacionales, dice. “Otro indicador es que el Gobierno y las industrias muy reguladas empiecen a adoptar el cloud computing“, como está ocurriendo en nuestro país. “También miramos el tamaño de la economía y el ecosistema de start up. La suma de todo ello es lo que hace que sea el momento adecuado para construir una región en España”, defiende.

Carlson, que elude hablar de la competencia, considera que se está acelerando la adopción de la nube en Europa debido a las ventajas de este modelo. “Las empresas pueden ser más ágiles, pagar solo por lo que usan, no sobreaprovisionarse, beneficiarse de los últimos avances tecnológicos y reducir costes”, defiende Carlson, que se muestra “entusiasmada” con la velocidad que está cogiendo AWS en Europa. “Europa va a retar al resto del mundo en términos de moverse a la nube muy rápido. De hecho, contamos con más regiones en Europa [España será la séptima] que en cualquier otro sitio”.

Carlson incide en la importancia del sector público como referente en la adopción de la nube. “Comenzamos trabajando con el Gobierno de EEUU porque creíamos que si no conseguíamos que adoptara el cloud nos iba a costar que lo hiciera el resto del mundo. Y tuvimos un gran éxito a nivel federal y local”, apunta.

La vicepresidenta de AWS cree que la crisis del coronavirus acelerará aún más si cabe esta adopción. “En mis diez años en AWS hemos visto que las instituciones gubernamentales se han movido rápido al cloud en momentos de crisis porque este modelo les permite manejar los costes en tiempo real y seleccionar los proyectos que realmente son críticos”, defiende.

Carlson pone el ejemplo del Servei Public d’Ocupació de Catalunya, que creó un contact center basado en cloud de Amazon en menos de una semana para atender a trabajadores y empresas afectados por los ERTE, y que ha llegado a gestionar más de 16.000 llamadas en un día.

“La adopción de la nube no es temporal. Muchos gobiernos tenían esta apuesta en su hoja de ruta e iban poco a poco, pero esta situación lo ha acelerado porque no estaban preparados para escalar sus sistemas”, reflexiona. Y añade: “Hemos visto más innovación en los últimos dos o tres meses que en los últimos años. Los gobiernos no han tenido elección. Al no poder ir a las oficinas o a los centros de datos, trabajar y construir virtualmente con el cloud han sido clave a la hora de dar una respuesta sanitaria y económica al Covid”.

Proyecto Jedi

Amazon ha logrado que un juez federal suspenda temporalmente el contrato de cloud computing de 10.000 millones de dólares adjudicado por el Pentágono a su gran rival Microsoft. Amazon, era la favorita para el proyecto Jedi, tomó esta decisión porque cree que se han producido “claras deficiencias, errores y un sesgo inequívoco” en la adjudicación de un contrato sobre el que sobrevuelan sospechas de injerencias políticas. Teresa Carlson se adhiere a las declaraciones oficiales de AWS: “El contrato Jedi no se adjudicó de manera justa”.

En un reciente comunicado oficial, la compañía denuncia que la “injerencia política afectó descaradamente la decisión de la adjudicación ” y muestra su determinación de pelear legalmente para lograr “una evaluación en la que se haga una revisión justa, objetiva e imparcial”. Carslon asegura que este proceso “no va a cambiar” su presencia en el departamento de Defensa. “Tenemos un gran equipo trabajando allí que sigue creciendo”.

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