COMPARTIR:Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn

Por su solvencia y liquidez, que duplican los estándares exigidos, la banca panameña está “preparada para acompañar” las acciones que emprenda el gobierno de Panamá para reactivar la economía y ve como un “reto” la digitalización del sistema porque “aún el 90 por ciento de las transacciones se hacen en efectivo”, declaró la presidenta de la Asociación Bancaria de Panamá (ABP), Aimeé Sentmat de Grimaldo.

La dirigente, primera mujer en dirigir la organización privada del poderoso centro bancario internacional de Panamá (CBI), explicó que están en “capacidad de acompañar la reactivación, al tener una solvencia del 16% y liquidez de más del 60%, el doble de lo exigido” por la ley.

No obstante reconoció que, por las nuevas regulaciones, la rentabilidad del patrimonio se mantiene “plana”, los depósitos del Sistema Bancario Nacional (SBN) “no crecen desde 2016”, aunque los activos sí crecen, por ello en el país se necesitan sistemas transparentes con estándares internacionales, lo cual va con la directa relación con los bancos corresponsales y el acceso a fondos internacionales.

Es “mucho reto la digitalización”, admitió, para el CBI por costos y porque la mitad de la economía panameña está en el sector informal, pero refirió que la Autoridad de Innovación Gubernamental está en esa dirección, dado que “hay mucha oportunidad de bancarización con el celular pues el 90% de las transacciones es en efectivo por el alto nivel informalidad”, reiteró.

Para lograr la “inclusión financiera necesitas la regulación que te acompañe”, acotó.

Sobre la lista gris del GAFI en la que se incluyó a Panamá este año, consideró que el gobierno tiene una “hoja de ruta” y ha reaccionado tomando decisiones para mejorar las observaciones sobre el cumplimiento de la supervisión a los sujetos regulados no financieros y los cambios legales a la norma que penaliza la evasión fiscal cuando es superior a los 300.000 dólares, entre otras iniciativas.

También dijo que se ha pedido a los grandes bancos corresponsales abrir más corresponsalías para los bancos panameños, lo cual está “en estudio” y ello está ligado al nivel de riesgo país y qué sucede con la supervisión a los sujetos no financieros.

El Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo y la consultora Ernst / Young colaboran con Panamá para lograr salir de la lista discriminatoria lo más rápido posible.

Sobre la deuda del Estado con los bancos por 420 millones de dólares confirmó que están en conversaciones con el Ministerio de Economía y Finanzas y se espera llegar este mes a una resolución, en tanto, sobre el aumento del valor de las viviendas hasta 180.000 dólares para acogerse a los intereses preferenciales, consideró que ayudara a acelerar las ventas de viviendas porque “el nivel de adquisición ha bajado sustancialmente”.

Aunque dijo que en un futuro es previsible que se dé una rebaja en las tasas de interés, al ver que la Reserva Federal lo está haciendo, la realidad de Panamá es que tienen que medir el costo del dinero pasivo, el costo de las corresponsalías para moverlo, entre otros condicionantes.

Por su lado, el presidente ejecutivo de la ABP, Carlos Alfredo Berguido, expuso que la perspectiva de ellos es que Panamá cerrará este año con una expansión del 4,5 por ciento y se proyecta que alcanzará el 5,5 por ciento en los siguientes tres años.

Recordó el “espectacular” crecimiento de 40.000 millones a 66.681 millones del PIB entre 2012 y 2019, citando cifras del Banco Mundial y el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC).

Berguido refirió que la inflación se calcula que alcanzará el 1,1 por ciento este año (0,8% en 2018) y se espera alcance el 2 por ciento anual en el siguiente trienio, mientras el desempleo el 6,4 por ciento, cuatro décimas más que en 2018, aunque regresaría al 6% en 2020, 2021 y 2022, lo que si “preocupa” porque indica el estado de la economía real del país, en donde la población económicamente activa es de 2 millones de personas.

Anotó que la deuda pública en 2019 cerrará con un equivalente al 36 por ciento del producto interno bruto (PIB), mientras en 2018 fue del 39,48 por ciento; 35,53 en 2017; 37,27 en 2016 y 37,2 en 2015.

El Centro Bancario Internacional reportó en el primer semestre de este año utilidades a la baja por tercer año consecutivo, al reportar 911 millones de dólares, 7 % menos que en igual periodo de 2018, cuando fueron por 977 millones, lo cual atribuyó a los ajustes contables provocados por la aplicación de nuevas Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF),y disminución de los ingresos no recurrentes, principalmente.

Los activos totales alcanzaron en junio de 2019 los 121.028 millones de dólares, un 2,67 por ciento más que en el mismo mes del año pasado, y 57 por ciento de su composición son locales.

Sobre el CBI detalló que de los 82 bancos que participan proceden 41 de Latinoamérica y el Caribe, 18 de Panamá, 12 de Europa, 7 de Norteamérica, 3 de Asia y 1 multinacional, mientras los depósitos fueron por 83.929 millones, de los cuales el 63% son internos, y fueron 1,96 por ciento más que en junio de 2018.

El Sistema Bancario Nacional reportó 73.081 millones de dólares en depósitos y activos por 103.565 millones de dólares todo el CBI en el primer semestre del año, el 3,24% por encima del mismo lapso de 2018, mientras el crédito llegó a 67.402,4 millones de dólares, un incremento de 2,34% en el periodo.

Los créditos se dividieron 33% hipotecas, 23% consumo, 21% comercio, 13% construcción, 6% industria, 2% ganadería, 2% la actividad financiera y 1% el agro.

El patrimonio total asciende a 12.444,3 millones de dólares, 7,53% más que en junio de 2018 mientras la prima de riesgo país “es muy baja”, al alcanzar 139 puntos básicos, junto a Perú y Chile en Latinoamérica, sostuvo.

Sobre las corresponsalías bancarias concentradas con los cinco principales bancos son 106 en 2019, mientras en 2017 fueron 112, divididos entre 5 grandes bancos: Citi, Bank of America, Wells Fargo, J.P, Morgan, The Bank of New York y Mellon.

No obstante, el total es 146 corresponsalías, 1 menos que en 2018, distribuidas entre 29 bancos, tres más que en 2018, pero advirtió que habían que observar la calidad de la situación por la “erosión” al sistema que causa tener corresponsales de bancos pequeños que dependen de otros para poder cumplir con los servicios que se les requiere (pagos, etc,) haciendo más onerosas las operaciones.

Dijo que su país es el número 22, entre 190, donde hay mejor acceso al crédito, es el segundo en Latinoamérica por facilidad comercio internacional y facilidad empezar negocios, de acuerdo con el Doing Businnes.

COMPARTIR:Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn

NO COMMENTS

DEJAR UN COMENTARIO