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Aunque a rebufo de Bitcoin todas las grandes criptomonedas han experimentado subidas durante la primera mitad del año, aumentado por consiguiente el atractivo de invertir en criptomonedas, parece que el pinchazo que sufrieron a partir del mes de julio ha castigado mucho más a monedas como Ethereum o XRP que al propio BTC.

Por ejemplo, ETH empezó el año sobre los 150 USD por unidad y a finales de junio cotizaba cerca de los 340 USD, una espectacular subida de más del 100% de su valor inicial, pero ha perdido casi todo lo ganado en seis meses durante el último mes y medio, y a mediados de agosto la criptomoneda de Buterin, Wilcke y Lubin cotizaba entre 180 y 190 USD.

Igual de fuerte ha sido la caída de la criptomoneda de Ripple, que alcanzó su techo en lo que llevamos de año el 22 de junio, alcanzando casi los 0,5 USD por unidad. Durante la tercera semana de agosto valía poco más de 0,25 USD cada moneda de XRP.

¿Mejor negociar CFD o comprar el activo?

Se puede hacer dinero comprando y vendiendo criptomonedas, de hecho, en sus inicios experimentaron unas subidas tan brutales que con poco dinero se crearon fortunas prácticamente de la noche a la mañana, pero también tenemos ejemplos de todo lo contrario.

Hace ya mucho que un BTC o un ETH ya no vale unos pocos céntimos, en el caso del primero hay que desembolsar unos cuantos miles y en el caso de Ethereum unos cuantos cientos, da igual si hablamos de dólares o de euros. Las economías domésticas normalmente no pueden soportar la fuerte volatilidad a las que nos tienen acostumbrados las criptomonedas, y tristemente más de uno y más de dos han acabado arruinados por jugar con dinero que no podían permitirse, en la esperanza de sacar un dinerillo extra. En cualquier caso, si lo que deseamos es comprar una criptomoneda y guardarla en nuestro wallet, deberemos acudir a uno de los muchos Exchanges que existen, siempre asegurándonos antes de que sea legítimo, o a alguna plataforma P2P de compraventa de criptomonedas como puede ser Localbitcoins.

La otra opción es operar con derivados (conocidos como CFDs) de nuestras criptomonedas favoritas, también tiene sus riesgos, por supuesto, pero no estamos limitados a comprar el activo, o parte de él, y rezar porque suba de precio de forma vertiginosa antes de revenderlo. Podemos simplemente apostar por que va a bajar y ganar dinero con la fluctuación del precio de la criptodivisa en cuestión. Por supuesto también podemos apostar a que la criptomoneda de turno va a subir, si vemos en las noticias que Xi Jinping va a recrudecer sus contramedidas en contra de los Estados Unidos, o que Irán continua parando petroleros en el golfo de Ormuz, y por lo tanto más inversores confiarán en, por ejemplo, BTC como valor de reserva.

Aprenda a operar sin riesgos antes de invertir “dinero real”

Si vamos a introducirnos en el mundillo de las operaciones con derivados, es sumamente importante practicar con cualquiera de las cuentas demo que ofertan algunos de los brókeres online más conocidos (siempre verificando que estén regulados por organismos serios), que además de tutoriales para aprender a utilizar tu cuenta suelen tener foros mediante los que estar en contacto con otros inversores, que suelen gustar de compartir su visión del mercado. También es importante y necesario conocer en profundidad los riesgos que los CFDs implican para un inversor minorista con conocimientos escasos de como funciona el mercado financiero y, en especial, este tipo de instrumentos financieros. El desconocimiento implica muchas veces la perdida de grandes cantidades de dinero, muchas veces mayor del capital inicialmente invertido, con lo que se incurre en deudas.

Conocer el mercado y la actualidad geopolítica

Pero no todo es tener conocimientos técnicos, también es muy importante estar al tanto de la actualidad económica y política, puesto que las criptomonedas son extremadamente sensibles a cualquier alteración en el orden normal de las cosas. Regulaciones excesivas o la falta de ellas, el discurso de algún gerifalte chino o estadounidense, el cierre de una de las arterias del comercio mundial… todos los acontecimientos afectan tarde o temprano a la cotización de las criptomonedas.

Por ejemplo, la inflación que flagela de forma crónica Hispanoamérica puede hacer que para los ciudadanos de esos países aumente el atractivo de las criptomonedas como valor de reserva, y por lo tanto al acapararlas aumente su precio, mientas que la noticia de que Corea del Sur quería regular con dureza, o incluso prohibir, este nuevo mercado, afectará de forma negativa a su cotización.

Por ello, y teniendo en cuenta que hace ya décadas vivimos en un mundo globalizado, es importante no centrarnos solo en la faceta económica a la hora de crear una estrategia ganadora para negociar con derivados, si no que debemos investigar a conciencia la faceta social y política del mundo que nos rodea.

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