COMPARTIR:Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn

Este año, el número de dispositivos conectados en el mundo superará los 20.000 millones, según Gartner. En tres años, según estimaciones de Juniper Research, podríamos alcanzar los 50.000 millones. El aumento de objetos conectados viene acompañado de un aumento de los datos. Datos que se envían y se reciben y que necesitan un lugar en el que almacenarse, los data centers.

Este crecimiento constante del volumen de información ha provocado que en los últimos años la cantidad de centros para su almacenaje aumente considerablemente. “Se plantea un retode almacenamiento y de espacio, puesto que los centros de datos donde se almacena este alto volumen de información ocupan un espaciofísico considerable” explican desde DE-CIX, operadordes puntos de intercambio de Internet.

Pero más allá del espacio, el problema al que se enfrentan estos centros pasa por reducir su huella medioambiental, pues el gigantesco consumo de energía se traduce en unas emisiones de CO2 similares a las de la industria de las aerolíneas, es decir, más del 2% de la electricidad del mundo. En cinco años, este porcentaje podría subir al 6%.

Estas nuevas fábricas de la era digital se cuentan a día de hoy por millones, y solamente los centros de datos de hiperescala son más de 500, según Synergy Research Group. Su gran gasto de energía se debe, por un lado, al consumo en TI, es decir, servidores, redes y almacenamiento, y por otro, a su refrigeración. Una encuesta reciente de Uptime Institute desveló que aproximadamente el 60% del consumo de electricidad de los centros de datos se destina a TI, y el resto (40%) a refrigeración, iluminación, etc. Para reducir el segundo porcentaje, algunas compañías han optado por ubicar sus centros en zonas de bajas temperaturas para refrigerar así los servidores sin consumir energía, e incluso en lugares más extraños como la cripta de una iglesia o en interior de una mina.

El refugio de la catedral ortodoxade Uspenski ahora alberga datos. Allí abajo, la temperatura mantiene los servidores y el calor emitido se absorbe y distribuye para ofrecer a 500 hogares.

Los datos de los gigantes

En Google presumen de haber sido capaces de reducir a un 11% la energía operativa, es decir, no vinculada al uso informático. “En promedio, un centro de datos de Google es dos veces más eficiente energéticamente que un centro de datos empresarial típico. En comparación con hace cinco años, ahora entregamos alrededor de siete veces más potencia informática con la misma cantidad de energía eléctrica, y estamos aplicando el aprendizaje automático para impulsar aún más la eficiencia energética”, explica Ruth Porat, CFO de Alphabet. El gigante buscador presume de haber logrado ser 100% sostenibles en sus 19 centros de datos que se reparten por todo el globo, aunque la mayoría se ubican en zonas nórdicas. Como por ejemplo el centro de Hamina, Finlandia, en el que Google invertirá este año 600 millones de euros (en total, 2.000 millones desde 2011). Este centro es una antigua fábrica de papel en la que se emplea un sistema de enfriamiento de tecnología avanzada que usa agua de mar de la bahía de Finlandia para reducir el consumo energético. Fue el primero de este tipo en el mundo.

En junio de 2018, Microsoft puso en marcha Proyect Natick, una investigación que está en marcha desde entonces y que busca comprender los beneficios y las dificultades en la implementación de centros de datos submarinos en todo el mundo. En la primera fase, la compañía informática puso en marcha un módulo de centro de datos a gran escala en el Mar del Norte que funciona con energía renovable. “Más de la mitad de la población mundial vive a unas 120 millas de la costa. Al colocar centros de datos en cuerpos de agua cerca de ciudades costeras, los datos tendrían que recorrer una corta distancia para llegar a las comunidades, lo que llevaría a una navegación web rápida y fluida, transmisión de video y juegos, así como experiencias auténticas para tecnologías impulsadas por IA”, explican desde Microsoft.

Lefdal Mine es una mina reconvertida en centro de datos cuyos servidores se refrigeran gracias al agua de los fiordos noruegos. En Asturias, el sindicato Soma-Fitag-UGT planteó el año pasado hacer lo mismo con sus minas para generar empleo en la zona.

Asimismo, la compañía inauguró en 2019 sus nuevos data centers en Suecia como los más avanzados y sostenibles creados hasta la fecha en todo el mundo gracias al uso de energía procedente de fuentes 100% renovables y a la ejecución de planes de operaciones sin residuos. A principios de ese año, el presidente de Microsoft, Brad Smith, confirmó que, para finales de 2019, la empresa alcanzaría su objetivo de alimentar sus centros de datos con un 60% de energía renovable, un 70% para el año 2023 y un 100% unos años después.

A tan solo 112 kilómetros del Círculo Polar Ártico, Facebook inauguró en 2013 un gran centro de 27.000 metros cuadrados. Las temperaturas, que rara vez superan los 10 grados, fueron la clave para que la red social eligiera este lugar remoto gracias al cual es capaz de consumir un 40% menos de energía que otros centros de datos. “Incluso con una flota de centros de datos extremadamente eficiente, todavía necesitamos energía para ejecutar nuestros servidores, por lo que nos importa mucho de dónde proviene nuestra energía. En 2020, nos habremos comprometido con suficientes recursos nuevos de energía renovable para igualar el 100% de la energía utilizada por cada centro de datos construido por Facebook, y siempre en el mismo estado o red eléctrica que el centro de datos en sí”, asegura la red social.

La red social inauguró en 2013 su centro de datos en la localidad sueca de Lulea, situada a tan solo 112 kilómetros del Círculo Polar Ártico. Aquí se beneficia de la baja temperatura del aire exterior para refrigerar el interior y depender menos de generadores adicionales.

Por su parte, Apple afirma que desde 2014 todos sus centros de datos se alimentan con energía 100% renovable. Y desde 2018, el 100% de la electricidad que han utilizado en sus instalaciones proviene de fuentes renovables (esto incluye oficinas, tiendas minoristas y centros de datos en todo el mundo).

En el caso de Amazon, la compañía de ecommerce tiene un compromiso a largo plazo para utilizar energía 100% renovable. Según Amazon, cuando las empresas se trasladan a su nube desde la infraestructura local, normalmente reducen las emisiones de carbono en un 88%. En general, las organizaciones utilizan un 84% menos de energía y aprovechan una mezcla de energía solar y eólica un 28% más limpia en la nube de AWS en comparación con sus propios centros de datos.

‘Data Centers’ en ciudades

“Es habitual que algunas compañías apuesten por ubicar los centros de datos en zonas frías o remotas, tanto por cuestiones de eficiencia energética como por la necesidad de espacios con muchos metros cuadrados para poder albergar sus servidores. Sin embargo, el edge computing y la necesidad de estar más cerca del usuario para proporcionar una baja latencia, están llevando a las empresas del sector a buscar soluciones en las proximidades de los principales núcleos urbanos”, explica Theresa Bobis, directora regional de DE-CIX para el sur de Europa.

Madrid, nueva capital de centros de datos

“La Península Ibérica es estratégica en el sector de los datos por su ubicación y su infraestructura de conexión, ya que se están desplegado cables submarinos que conectan con EEUU (como Marea en el País Vasco), Latinoamérica (como EllaLink en Lisboa) y el norte de África (como Orval en Valencia). Esto incrementa el atractivo de estas ciudades para los centros de datos y refuerza el papel de Madrid como ‘hub’ digital gracias a su posición céntrica en este ecosistema.De hecho, en la capital se ubica el denominado “Silicon Alley” de Madrid. Existen una veintena de ‘data centers’ en la ciudad pero en esta zona en concreto, situada en el distrito de Ciudad Lineal, compañías como Interxion y Global Switch cuentan con infraestructurasde más de 20.000 m2 para alojar los datos que generamos constantemente”, explica Theresa Bobis, directora regional de DE-CIX para el sur de Europa.

Gigantes como Microsoft o Amazon han elegido España para ubicar sus centros de datos. Hace unos días, el gigante informático, gracias a un acuerdo con Telefónica, anunció la próxima apertura en Madrid de una región de centros de datos, lo que significa disponer de tres centros de datos separados geográficamente entre 15 y 50 kilómetros.

Por su parte, un gigante como Amazon construirá su propia región de centros de datos en Aragón.

COMPARTIR:Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn

NO COMMENTS

DEJAR UN COMENTARIO