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En los últimos 15 años las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) han experimentado un crecimiento sin precedentes, ofreciendo grandes oportunidades de desarrollo socioeconómico, y seguirán en esta misma tendencia durante los años próximos.

Actualmente, hay más de 7 000 millones de abonados a la telefonía móvil en el mundo, cifra que el año 2000 era de 748 millones, según datos brindados por la UIT. A escala mundial, 3.200 millones de personas utilizan Internet, de los cuales 2.000 millones viven en países en desarrollo.

Entre 2000 y 2015 la penetración de Internet se ha multiplicado casi por siete, pasando de 6,5 al 43% de la población mundial. Mientras que la proporción de hogares con acceso a Internet aumentó del 18% en 2005 al 46% en 2015.

[blockquote]La tecnología ya forma parte de las necesidades básicas del ser humano en el siglo XXI.[/blockquote]

La banda ancha móvil es el segmento de mercado más dinámico, con una penetración móvil de banda ancha que asciende a 47% en 2015, 12 veces más que en 2007. En 2015, el 69% de la población mundial tiene cobertura en banda ancha móvil 3G, cifra que en 2011 era del 45%.

También se ha producido una rápida expansión de la banda ancha móvil 3G en zonas rurales; y la UIT estima que a finales de 2015 el 29% de los 3.400 millones de personas que habitan en zonas rurales tendrán cobertura en banda ancha móvil 3G. De los 4.000 millones de personas que viven en zonas urbanas, el 89% tiene acceso a la banda ancha móvil 3G.

La banda ancha fija crece a un ritmo más lento: un 7% anual en los últimos tres años. Si bien los precios de los servicios de banda ancha fija han disminuido considerablemente entre 2008 y 2011 en los países en desarrollo, desde entonces se han quedado estancados e incluso han aumentado ligeramente en los PMA.

El desarrollo tecnológico frente a la falta de necesidades básicas satisfechas

En algunos aspectos todavía queda un gran terreno que avanzar en el orden del crecimiento de las TICs, como por ejemplo en Internet, en donde más de la mitad de la población mundial aún no cuenta con esta tecnología. Sin embargo, se muestra alentador su desarrollo en tan poco tiempo al contraponerlos con datos de carencias de elementos básicos para el ser humano.

En el año 2015, todavía hay casi 750 millones de personas que no tienen acceso a una fuente de agua potable, de acuerdo a datos brindados por la UNICEF. A nivel global, la gente que más padece por falta de agua vive en condiciones de pobreza y 90% de ellas en zonas rurales. En 2004, consumieron agua de fuentes mejoradas un total de 5.300 millones de personas (el 83% de la población mundial), frente a 4.100 millones (78%) en 1990. Pero debido al crecimiento demográfico el número de personas sin servicio no ha cambiado substancialmente desde 1990. Alrededor de una sexta parte de la población mundial.

Lo mismo sucede con otras necesidades básicas. Hasta el año pasado, 870 millones de personas carecían de alimento en el mundo, según cifras de la ONU; más de 1.200 millones de personas no tenían acceso a la electricidad en el 2013, de acuerdo a datos del Banco Mundial.

En el mundo hay 781 millones de personas analfabetas en edad adulta, es decir el 16% de la población mundial según la UNESCO; de ellas, el 64% son mujeres, porcentajes que no han mejorado en forma significativa desde el año 1990.

Hoy, la gran mayoría de la población cuenta con un teléfono celular o a una computadora, y más de la mitad tiene acceso a Internet. Se puede decir que la tecnología ya forma parte de las necesidades básicas del ser humano en el siglo XXI. Y si bien aún queda mucho por recorrer, los avances obtenidos en estos 15 años son inigualables si se compara con estos datos que demuestran cómo siguen viviendo cientos de millones de personas que aún no cuentan con agua potable o electricidad, o siguen siendo analfabetas.

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