Elon Musk, CEO de Tesla. Fotografía: Archivo TyN Magazine
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Elon Musk había recaudado $158 millones para desarrollar en 2017 “interfaces cerebro-máquina de ancho de banda ultra alto para conectar humanos y computadoras”, proyecto que denominó Neuralink y del cual no se había sabido más hasta el martes pasado.

En una presentación retransmitida en directo, Musk expresó su preocupación de que los humanos se “queden atrás” por el desarrollo de la inteligencia artificial, pero dijo que con una verdadera interfaz cerebro-computadora, la humanidad puede subirse al tren. Según Musk, la principal barrera que impide que esto sea una realidad es un problema de precisión de la información y de “ancho de banda” limitado por la tecnología existente para interactuar con el cerebro.

Ahora Neuralink dice haber desarrollado una nueva forma de insertar electrodos en el cerebro usando pequeños “hilos” aislados que se asemejan a una cadena de perlas y se conectan a un chip incrustado en el cráneo. Los hilos están diseñados para ser lo suficientemente resistentes como para pasar a través del tejido cerebral y soportar la degradación, aunque también son lo suficientemente flexibles para no dañar el tejido cuando el cerebro se desplaza en el cráneo, según la compañía. Eso podría ser un avance significativo sobre los métodos actuales que utilizan electrodos con forma de aguja que pueden ser peligrosos a la hora de insertar y se degradan con el tiempo.

Neuralink dijo que los hilos son extremadamente delgados (de 4 a 6 μm, más pequeños que el diámetro de un cabello humano). Y el resumen de un artículo científico acreditado a “Elon Musk & Neuralink”, que aún no ha sido revisado por pares, dice que el sistema podría admitir “hasta 3072 electrodos por conjunto distribuidos en 96 hilos”.

“Dado que estas cosas son tan finas y flexibles, la idea es que se muevan con el tejido en lugar de desgarrarlo”, dijo el investigador de Neuralink Philip Sabes a Bloomberg.

En la presentación, Neuralink describió sus planes de crear un receptor externo que podría comunicarse de forma inalámbrica con el chip integrado y conectarse a las aplicaciones, aunque actualmente se basa en una conexión externa cableada por USB-C.

Neuralink también presentó un robot quirúrgico equipado con óptica avanzada que dicen que es lo suficientemente preciso para tejer los delicados hilos en todo el tejido cerebral sin dañar los vasos sanguíneos. El artículo de investigación dice que este sistema es “capaz de insertar seis hilos (192 electrodos) por minuto”, según The Verge. De acuerdo con Bloomberg, Neuralink ha utilizado el robot para realizar al menos 19 cirugías en animales con una tasa de éxito del 87%. Por supuesto, se requiere un neurocirujano para operar.

El objetivo de Neuralink es hacer que este proceso sea tan simple como una cirugía ocular LASIK, dijo Musk a la audiencia. Ese objetivo no es a corto plazo. Según el New York Times, el presidente de Neuralink, Max Hodak, dice que la técnica requiere actualmente anestesia general y perforar una serie de orificios en el cráneo, aunque con el tiempo esperan cambiar a un láser y anestesia local.

“Uno de los grandes cuellos de botella es que un taladro mecánico vibra a través del cráneo, lo cual es desagradable, mientras que un taladro láser no se sentiría”, dijo Hodak al Times.

Si bien los empleados de Neuralink reconocieron al Times que tienen un “largo camino por recorrer” antes de que su técnica tenga aplicaciones prácticas, Musk quiere comenzar las pruebas en humanos el próximo año. Pero la compañía no ha iniciado el proceso de aprobación para tales pruebas de parte de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos, que tiene grandes barreras para los ensayos en humanos.

Durante una demostración en el edificio Neuralink el martes, la compañía mostró lo que dijo que era “un sistema conectado a una rata de laboratorio que lee información de 1500 electrodos, 15 veces mejor que los sistemas actuales integrados en humanos”. Si se aplica con éxito en humanos, sería suficiente para la investigación y las aplicaciones médicas, escribió el Times, aunque señaló que harán falta muchos más pasos para demostrar su utilidad.

Científicos independientes advirtieron que los resultados en animales de laboratorio podrían no traducirse en éxito con humanos y que se necesitarían pruebas en humanos para determinar el alcance de la tecnología… La flexibilidad de los hilos de Neuralink es un avance, dijo Terry Sejnowski, profesor de Francis Crick en el Instituto Salk de Estudios Biológicos, en La Jolla, California.

Sin embargo, observó que los investigadores de Neuralink aún tenían que demostrar que el aislamiento de sus hilos puede sobrevivir durante largos períodos en el entorno de un cerebro, que tiene una solución salina que deteriora muchos plásticos.

El artículo, que no fue revisado por pares, no incluye datos sobre la estabilidad a largo plazo de las señales neuronales registradas ni la respuesta inflamatoria del cerebro.

“Eso es absolutamente crítico” antes de que cualquier dispositivo pueda avanzar a pruebas en humanos, dijo Loren Frank, neurocientífica de la Universidad de California en San Francisco que desarrolla interfaces cerebro-computadora.

Neuralink ha dicho que está realizando esos experimentos, pero no está lista para hacer públicos los datos.

Tim Harris, investigador del Instituto de Investigación Janelia y el desarrollador de la interfaz neuronal del Instituto Médico Howard Hughes, dijo que el sistema debe poder durar al menos cinco años en el cerebro para que valga la pena implantarlo en un ser humano.

Si bien Neuralink dice que el sistema está “en teoría” diseñado para estimular las células cerebrales, un paso importante, el artículo dice que “no hemos demostrado estas capacidades”.

El inversor de CTRL Labs y cofundador de Lux Capital Joshua Wolfe también dijo al Journal que su compañía está desarrollando métodos basados ​​en sensores externos mucho menos invasivos, y agregó que “ni en broma piensa en una tecnología que implique perforar agujeros detrás de las orejas”.

Según Bloomberg, Neuralink tendrá que demostrar no solo que los implantes funcionan, sino que pueden hacer “algo seguro y útil con ellos como terapias, algo que muchos científicos ven como una duda”. Por ejemplo, descifrar los pulsos nerviosos y traducirlos a información útil es una tarea compleja. Según Ars Technica, los investigadores ya han desarrollado interfaces cerebro-computadora como BrainGate, que se ha utilizado para hacer un control limitado de computadoras y brazos robot, y también han desarrollado formas de estimular los nervios involucrados en la audición y la visión.

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