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Lo que, hace poco más de 10 años, comenzó como un mandato de facturación electrónica en Brasil ha transformado significativamente la manera de operar de las empresas, no sólo en América Latina, sino en todo el mundo. Según la firma líder en software de cumplimiento tributario e informes fiscales Sovos, los gobiernos recurren de forma progresiva a la tecnología para cerrar las brechas fiscales, combatir la evasión fiscal y obtener visibilidad de transacciones que se producen dentro y fuera de sus fronteras.

La firma, que acaba de publicar “La guía definitiva para el cumplimiento normativo en América Latina”, opina que desde el lanzamiento de la facturación electrónica de Brasil, observa el nacimiento de tres grandes tendencias, y así lo refleja en su blog: en primer lugar, el alcance geográfico de las iniciativas de cumplimiento fiscal y de información tributaria ha aumentado; en segundo lugar, crece el número de procesos empresariales afectados; y, por último, el ritmo de cumplimiento normativo se acelera.

Se globalizan las iniciativas digitales de regulación empresarial

En todo el mundo se tomó nota del éxito del mandato de facturación electrónica de Brasil. Hasta tal punto que, en la actualidad, ya son 24 los países que requieren la presentación electrónica de datos transaccionales, en países de América Latina, Europa y Asia –explica el documento. Algunos gobiernos exigen esta información a tiempo real, o incluso de forma anticipada -antes de que las facturas se expidan a los compradores-, y otros permiten una ventana un poco más amplia de tiempo -desde la fecha en que se emite la factura y la fecha en que debe haber sido presentada-. Pero independientemente del enfoque, para Sovos queda clara la propensión por parte de los gobiernos hacia datos a nivel de transacción, y nuevos países adoptan este enfoque año tras año.

Aumenta el número de procesos empresariales a los que afecta

Casi ninguna unidad de negocio es ajena a las implicaciones de la regulación fiscal, señalan los expertos de la firma. Por supuesto, las cuentas por pagar, cuentas por cobrar, finanzas y contabilidad fueron los primeros afectados. Pero, Sovos destaca que estos requisitos ya afectan al transporte y la logística, la planificación de la cadena de suministro y la recepción de materiales, pues en muchos países, todas las facturas tienen que ser verificadas y validadas antes de que los envíos puedan moverse o las mercancías puedan ser aceptadas. Recursos humanos también se ve cada vez más afectado, ya que muchos gobiernos exigen detalles adicionales sobre los procesos de empleo, desde remuneraciones, a días de vacaciones o acciones disciplinarias.

El ritmo normativo se acelera

La normativa evoluciona rápidamente en dos sentidos: por un lado, el ritmo con el que los gobiernos esperan recibir información aumenta, a causa de la facturación a tiempo real,  los recibos electrónicos y el CRS (sistema común de reporte). Y, por otro, el ritmo del cambio se está acelerando. Así –dice el trabajo-  no es raro que los países agreguen, mejoren o cambien sus requisitos varias veces al año.

Aunque los retos de hoy en cuanto a información tributaria y reporte son engorrosos, para la firma, la forma inteligente de aproximarse al cumplimiento regulatorio es no sólo cumplir todos los requisitos necesarios para evitar multas, sanciones y interrupciones operacionales, sino encontrar eficiencias y oportunidades dentro de estos mandatos.

Para solicitar una copia de la “Definitive Guide to Compliance Across Latin America

 

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