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Hace pocas horas se podría haber marcado un punto de inflexión entre la relación de Irlanda y Apple. Una reunión en Dublín este martes habría marcado el principio del fin de un idilio fiscal que ha beneficiado sobremanera al país y al fabricante en detrimento del resto de contribuyentes y empresas europeas. | Bruselas multará a Apple e Irlanda por las ventajas fiscales dadas

Hasta primera hora de este martes, el joven primer ministro irlandés, Leo Varadkar, y Tim Cook, CEO de Apple, se mantenían trabajando codo con codo, unidos para luchar contra la presión de Europa, que acusa al gobierno irlandés de haber otorgado al creador de iPhone un atractivo acuerdo tributario.

La alianza comenzó a desvanecerse esta semana, después de que Varadkar finalmente culpara a Apple por los retrasos en la recaudación de alrededor de 13.000 millones de euros en impuestos atrasados que Irlanda tenía orden de cobrar a la compañía. La Comisión Europea demandó a Irlanda en octubre por no recaudar el dinero lo suficientemente rápido.

“No queremos estar en una situación en la que el gobierno irlandés deba llevar a Apple ante los tribunales porque la Comisión lleve a su vez al gobierno irlandés ante los tribunales”, asegura Varadkar, a los miembros del parlamento en Dublín el martes. “Creo que ese mensaje se comprende”.

Tres décadas

La intervención de Varadkar deja entrever que algo no anda bien en un idilio fiscal que se remonta más de tres décadas atrás. Mientras que ambos unieron fuerzas para luchar contra Europa en la cuestión tributaria, en otros ámbitos también han surgido tensiones, principalmente en torno a los retrasos que afectan al plan de Apple para construir un centro de datos que costará 1.000 millones en el oeste de Irlanda.

Hace dos años, Apple presentó simultáneamente planes para construir dichas instalaciones en Irlanda y Dinamarca, como parte de una de sus mayores inversiones en Europa Occidental. Mientras la construcción de la instalación danesa se ha terminado, el sitio elegido en medio de un bosque irlandés permanece intacto, bloqueado por los problemas con ciertas licencias y quizá falta de ganas.

Amenaza de Apple

Después de que Bloomberg News informara por primera vez en septiembre de que el proyecto estaba en peligro, Varadkar ha asegurado que le habían señalado desde Apple que seguían comprometidos con el proyecto.

Un mes después, en una reunión con el político irlandés en la sede central de Apple en California, Cook rehusó darle garantías a Varadkar sobre la culminación de este importante proyecto, aunque acordó seguir teniendo en mente esa localización, cerca de la pequeña e histórica villa medieval de Athenry, solo “en el contexto de sus futuros planes de negocios”, según Varadkar, dejando al Gobierno de Irlanda expuesto a la vergüenza política en su país.

Perdiendo la paciencia

Mientras tanto, las autoridades europeas estaban cada vez más inquietas por el asunto de los impuestos. El gobierno irlandés debía cobrar el efectivo antes del 3 de enero y mantenerlo en custodia hasta que concluya el proceso de apelación. Tanto Apple como Irlanda están luchando contra la decisión de la UE, lo que podría llevar hasta cinco años. El mes pasado, en medio de una serie de retrasos, la comisaria de Competencia de la UE, Margrethe Vestager, finalmente perdió la paciencia, e Irlanda fue remitida al Tribunal de Justicia de la Unión Europea por no haber recuperado el dinero. Esto podría derivar en una multa al gobierno.

Hasta ahora, el gobierno ha evitado de forma diplomática culpar públicamente a alguien por el retraso, y Varadkar tiene que ser cauteloso. Apple cuenta con unas 6.000 personas empleadas en Irlanda. La mayoría de ellos se encuentran en Cork, donde Apple es uno de los mayores empleadores privados de la ciudad. La compañía también se encuentra entre los mayores contribuyentes del país a pesar de los beneficios fiscales.

Sin embargo, el martes, Varadkar también pareció perder la paciencia: “Le hemos indicado que queremos que se establezca la cuenta de fondos en custodia y que los fondos se paguen a esa cuenta sin más dilación”, señaló el martes al Parlamento irlandés. “Este mensaje es claro y anticipo que veremos progresos sobre el asunto en las próximas semanas”.

Fuente: El economista Es

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