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El 17 de mayo se celebró el Día Mundial de Internet, una fecha clave para reivindicar el papel que tiene Internet en nuestras vidas y la revolución social y tecnológica que ha desencadenado en las últimas décadas, así como para promover su buen uso y aprovechamiento.

La influencia de Internet en nuestras vidas es tan grande que ya podría decirse que se ha convertido en un elemento de necesidad básica, imprescindible para nuestro trabajo, nuestro entretenimiento y otras gestiones cotidianas. Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) de España publicados en la encuesta de uso y equipamiento de tecnologías de la información y comunicación en los hogares de 2018, el 86,4% de los hogares españoles tiene acceso a la red, siendo esta de banda ancha en un 99,9% de los casos.

En cuanto a los principales tipos de conexión de banda ancha destacan por encima del resto las que operan a través de un teléfono móvil, presente en el 83,6% de los hogares con acceso, y la fibra óptica, disponible en un 57,2% de los hogares. Precisamente, en lo que se refiere a la implantación de fibra óptica en el hogar, dentro de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), España se sitúa a la cabeza, solo superada por Japón y Corea del Sur.

Según la vigésima encuesta anual “Navegantes en la red” de la Asociación para la Investigación de Medios de Comunicación (AIMC) elaborada por el Estudio General de Medios (EGM), un 92% de los usuarios emplean el smartphone para conectarse a Internet, seguido por el ordenador portátil (77,5%), el de sobremesa (67,4%), la tablet (58,2%) y el televisor (33,3%).

A pesar de esta posición de privilegio que denota una alta demanda de servicios de Internet, España baja varios puestos en cuanto al ranking de mayor velocidad media de redes. Revisando los datos recogidos por la plataforma Speedtest el último año, España ocupa la posición 13 en la velocidad de redes fijas de banda ancha, con 110,04 Mbps, viéndose superada por otros socios europeos como Rumanía (4º), Hungría (7º) o Suiza (8º). Respecto a las redes móviles, hay que bajar hasta el puesto 39º con 33.97 Mbps de media, lo que señala un evidente margen de mejora.

La falta de velocidad de Internet puede provocar una mala experiencia de usuario, más aún ahora que el uso de Internet se ha democratizado y se ha convertido en una herramienta necesaria en el día a día. Con una buena y rápida conexión a Internet se pueden solucionar incidencias mientras trabajas desde la oficina en casa, eliminar el lag jugando online o ver cómo ya no se para la reproducción de una serie o película en streaming al visualizar una alta calidad de imagen.

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