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Las inversiones financieras en los bancos han dejado de ser la única alternativa, la llegada de las Fintech abrió todo un abanico de posibilidades para maximizar la rentabilidad de las inversiones, y lo mejor, con la llegada de la Ley Fintech esas inversiones están aseguradas. Quienes tengan excedentes financieros o quieren dedicar parte de sus ahorros en un negocio que deje mejores beneficios, tiene opciones para hacerlo, sin necesidad de ir a una oficina y sin ningún tipo de burocracia.

Afluenta es una Fintech líder en la región, con más de tres años en México y con más de 220 millones de pesos administrados y, según información de la startup, ha rendimientos anuales promedio de 21.6% a los inversionistas. “Cuando empezamos hace 10 años para nosotros la clave para desarrollar una empresa tecnológica-financiera consistía en que la compañía fuera propietaria de la tecnología, que no le comprara el software a nadie, porque eso nos daba mucha ventaja para poder desarrollar un negocio que fuera sustentable a lo largo del tiempo”, dice en entrevista Alejandro Cosentino, Fundador y presidente de la compañía y uno de los referentes actuales de la industria Fintech en Latinoamérica, al grado de que formó parte del comité que diseñó para nuestro país la famosa Ley Fintech, que regula oficialmente al sector desde septiembre de 2018.

Afluenta es así una de las pocas compañías que cuentan con tecnología propia en el rubro del financiamiento colectivo (crowdfunding) que es el nicho específico en el que se desempeña la compañía desde la fundó Cosentino en su natal Buenos Aires, Argentina.

“Nosotros conectamos a los solicitantes de crédito que están buscando financiar sus proyectos, con aquellas personas que tienen dinero disponible para prestar y además están buscando invertir para tener mejores rendimientos que en un banco, es todo un mercado, el mercado de los préstamos. La tecnología que desarrollamos lo que hace es que toma los diferentes préstamos que hacen distintos individuos, montos pequeños a una tasa de interés bastante similar, y los agrupa en un monto para hacer el préstamo para el solicitante, de modo que a pesar de que pudiera haber 500 inversores que financian un préstamo, hay una sola obligación para el deudor y lo hace con nosotros porque somos los que tenemos la representación de los inversores”.

En ese sentido, Afluenta trabaja para los inversionistas buscando solicitantes de crédito, se los presenta a ellos y deciden por su parte si prestan o no.

Afluenta nació en Argentina y desde algunos años opera en Sudamérica, excepto Brasil, lo que Alejandro Cosentino justifica al señalar que en ese país hasta hace poco no era posible que una empresa no bancaria prestara dinero. Eso cambió y Cosentino junto con Afluenta prepara el “asalto” al gigante sudamericano, para los próximos meses.

Al preguntarle por qué eligió México para iniciar su gran expansión internacional, la respuesta es la siguiente: “México es un país más amigable respecto al idioma, respecto a que hay menor penetración de crédito sobre PIB, y tiene una cantidad de habitantes donde apenas el 15 por ciento de los habitantes tiene tarjeta de crédito, hay una menor oferta de crédito y, por lo tanto, la demanda es más grande. Creímos que el mercado nacional era más apetitoso, pero sobre todo con mucho potencial.”

¿Cómo funciona?

El proceso en Afluenta funciona de la siguiente manera: El sistema recibe solicitudes de crédito que categoriza desde AA (perfil más conservador) a F (perfil más riesgoso) y las pone a disposición de los inversionistas para que puedan participar en ellas a cambio de un rendimiento esperado. A medida que los solicitantes abonan sus créditos de forma mensual, el inversionista recibe en su cuenta el pago proporcional a capital e interés por esa cuota y decide si quiere participar de nuevos créditos, o bien retirar el dinero a su cuenta bancaria.

Con una inversión mínima de 5 mil pesos, la clave está en que quienes invierten no presten todo su dinero a una sola persona, sino que el sistema le ayuda para que el capital se divida en tantas participaciones de crédito como sea posible, con el objetivo de diversificar toda la inversión. Las participaciones pueden iniciar en 50 pesos y lograr un monto máximo del capital total o del crédito del tres por ciento (lo que sea menor).

Marilú Páez, directora general de Afluenta México, dice que, en promedio, un crédito se fondea con la participación de más de 300 inversionistas, con un monto también promedio de 226 pesos.

“Hasta ahora hemos originado 230 millones de pesos como volumen total de crédito otorgado, pero ese dinero lo hemos otorgado en 4,900 créditos. Aquí lo interesante es la serie de microtransacciones: el año pasado, sólo para gestionar este monto de crédito hicimos más de 600 mil operaciones. Por ejemplo, el crédito máximo que dimos fue de 300 mil pesos y fue fondeado por más de 1,800 inversionistas, entonces cada crédito lleva una serie de transaccionalidad bastante grande.”

La directiva asegura que su tecnología está probada no solamente por el nivel masivo de transacciones, sino también por el manejo de diferente información. “Tenemos en la operación de la empresa hasta 3 husos horarios. Hoy día el 85 por ciento de los inversionistas son personas que han decidido reinvertir su dinero, lo que es una gran muestra de confianza en la empresa y en su tecnología.”

La diversificación de los préstamos es una de las estrategias que disminuye los riesgos financieros siempre presentes. Un inversionista llega a tener hasta 50 préstamos en un capital de 10 mil pesos. Estadísticamente, el riesgo que tiene es mucho menor a que si hubiera concentrado sus recursos en un sólo crédito, ya que entre más se diversifica los rendimientos, son más estables. La estrategia ha funcionado y le permite a Afluenta a ser una de las empresas que más ha crecido en el gusto de los dos perfiles del segmento de crédito que atiende: inversores y deudores.

“Sólo para tener una idea, hoy día el crédito promedio en Afluenta está entre 50 mil y 60 mil pesos y en promedio ese crédito es fondeado por 250 inversionistas cuyo capital aportado es de aproximadamente 200 pesos”, dice Marilú Páez.

“El secreto es que cuando tu diversificas, o atomizas tu dinero en muchas solicitudes, estás diversificando riesgos; este principio, el de la diversificación, es central en el proceso de inversión”, agrega Alejandro Cosentino.

Afluenta elimina o disminuye el famoso spread bancario, aunque desde luego debe ganar algo porque finalmente es una compañía. La empresa obtiene beneficios por el cobro del uso de la plataforma tanto a los solicitantes de crédito como a los inversionistas, además del cobro de comisiones por las operaciones.

En el caso de los solicitantes de crédito, se cobra de acuerdo al riesgo, puede ir desde el uno hasta el 11 por ciento del monto prestado (aunque no se le deduce de lo que pide, sino que se le agrega para que obtenga al final el monto neto que solicitó), mientras que para los inversionistas el cobro consiste en el 2 por ciento de cada cuota que recibe.

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