COMPARTIR:Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn

Los algoritmos prometen reducir la burocracia y pagar las reclamaciones en menor tiempo, pero esto podría dejar a las aseguradoras más expuestas a posibles fraudes.

La aseguradora china Ping An cree haber hallado la respuesta a este problema utilizando la inteligencia artificial (IA) para acelerar el proceso.

Un cliente implicado en un accidente de motor, por ejemplo, puede sacar una fotografía de los daños y mandársela a Ping An. Los algoritmos de la aseguradora evalúan el tipo de coche implicado, la gravedad de los daños, y cuánto costará repararlos. La firma puede entonces mandar una oferta para resolver la reclamación de inmediato.

Ping An no es la única aseguradora que está acelerando el proceso utilizando las nuevas tecnologías. En los últimos años, el sector de las reclamaciones ha sido una de las áreas más activas de los seguros en el uso de la IA.

El sector de las reclamaciones ha sido una de las áreas más activas de los seguros con la IA

En 2017, la start up de seguros de Nueva York Lemonade informó que había pagado una reclamación por el robo de una chaqueta Canada Goose de 979 dólares en sólo tres segundos. Daniel Schreiber, su consejero delegado, asegura que esto ocurre ahora “multitud de veces al día”. La IA puede ayudar a reducir los costes administrativos, algo potencialmente beneficioso tanto para las aseguradoras como para sus clientes. Según Schreiber: “En EEUU, el 11-13% de las primas que se pagan cubren… la burocracia de la gestión de las reclamaciones. Es una locura. Un robot que gestiona las reclamaciones en segundos gusta a los clientes y hunde los costes”.

Las aseguradoras también esperan que la IA ayude a reducir las reclamaciones fraudulentas, que, según afirman, incrementan los costes para los clientes. Los algoritmos pueden programarse para identificar signos sospechosos y transmitir la reclamación para un examen más profundo de ser necesario.

“El fraude es algo muy serio”, advierte Chris Sandilands, un consultor de Oxbow Partners, que asesora a la industria de los seguros. “Hay muchas oportunidades en el uso de la IA para identificar patrones de fraude en evolución”. Un ejemplo, según explica, es utilizar la tecnología para detectar vínculos personales entre las personas implicadas en distintos aspectos de una reclamación.

Los algoritmos pueden programarse para identificar signos sospechosos de fraude

Sin embargo, se teme que el uso de la IA pueda facilitar algunos tipos de fraude. La gente podría utilizar facturas falsas para reclamar la propiedad de un artículo robado, por ejemplo. “Los reguladores recelan de la IA”, explica Heidi Lawson, socia del despacho Cooley. “Les preocupa la estabilidad financiera de las aseguradoras porque las pérdidas pueden ser muy altas”. Aunque no exista un fraude deliberado, los algoritmos pueden tardar un tiempo en determinar qué reclamaciones deberían pagarse en su totalidad, y cuáles no.

En sus primeros años, Lemonade pagó muchas reclamaciones, y su ratio de pérdidas fue muy alta. Durante la mayor parte del año pasado se mantuvo por encima del 100%, lo que sugiere que pagaba más en reclamaciones de lo que ingresaba en primas. Según el Insurance Information Institute, la ratio media de pérdidas de las aseguradoras de hogar en 2018 fue del 73,9%. Schreiber explica que la IA “puede haber jugado un papel” en las altas ratios de pérdidas. Desde entonces, la compañía ha mejorado sus sistemas y la ratio de pérdidas ha caído al 87% en el primer trimestre de este año, frente al 146% en los 12 meses anteriores.

Algunos expertos advierten del riesgo de que la IA trate de optimizar los pagos a los reclamantes

Algunos expertos en seguros advierten que existen razones potenciales más siniestras para recelar de la IA en la gestión de reclamaciones. Una es el posible uso de la optimización de las reclamaciones -la práctica de pagar la mínima cantidad que aceptará un cliente sin quejarse-. Por ejemplo, la gente que necesite el dinero con urgencia podría aceptar un pago más bajo a cambio de un acuerdo rápido.

Duncan Minty, un consultor de ética de seguros, asegura que existen muchas cuestiones legales en torno a este comportamiento, y que eso podría crear un “círculo vicioso” para la industria. Si los clientes creen que la aseguradora no pagará el total reclamado, existen incentivos para inflar el tamaño de la reclamación presentada.

COMPARTIR:Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn

NO COMMENTS

DEJAR UN COMENTARIO