COMPARTIR:Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn

Pensar que el ser humano puede llegar, en algún momento, a ser inmortal, puede ser aterrador, sobre todo pensando en el futuro del planeta.

La tecnología que podría convertir esto en realidad sería muy costosa y estaría fuera del alcance del 99 por ciento de la población mundial.

Esto nos lleva a la realidad de que apenas un 1 por ciento poseerá el 99 por ciento de la riqueza del planeta, lo que iría en contra del avance de la ciencia y la tecnología modernas en función de redistribuír la riqueza mundial de un modo más equitativo y justo. Por muy desigual que sea el mundo en términos de distribución de la riqueza, ante la muerte todos somos lo mismo.

Esta verdad universal ha sido el único consuelo para muchas personas apaleadas por la pobreza y que no tienen ninguna posibilidad de mejorar en la vida. Por eso, aquellos que han estado trabajando para inventar la “tecnología de la inmortalidad” conspiran contra el equilibrio vida-muerte y pretenden privar a los pobres de su único consuelo mundano.

La “tecnología de la inmortalidad”, si alguna vez se llega a inventar, sólo hará que este mundo sea un lugar aún más desigual e injusto, donde sólo los más ricos y poderosos podrán permitirse disfrutar de una vida ilimitada.

Que pasaría si una tecnología se inventara para que esos “inmortales ricos” viajen sin restricción?  Varios científicos están trabajando duro en concretar una tecnología que permitirá a los seres humanos viajar a Marte. Claro está que esa moderna Arca de Noé llevará a las personas más ricas y poderosas a pasear por Marte, salvándose de los nocivos efectos del cambio climático, cuando son ellos los responsables directos.

Hoy por hoy, disfrutemos de ser simplemente humanos

 

COMPARTIR:Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn

NO COMMENTS

DEJAR UN COMENTARIO