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Las entrevistas con directivos de empresas de tecnología son desafiantes para los medios especializados. Suele ser difícil quebrar un discurso corporativo o evitar explicaciones complejas del funcionamiento de tal o cual plataforma, sistema o servicio de red. Sin embargo, a veces la conversación se abre a caminos conceptuales, donde la tecnología, o mejor dicho, los productos y servicios derivados de ella quedan de lado y la conversación se enriquece para entender mejor momentos de quiebre, como el actual.

Este es el juego propuesto por TyN Magazine que Rodrigo Parreira, CEO de Logicalis, aceptó con gusto. Y abrió la partida diciendo que “es un momento privilegiado en el universo de la tecnología, de convergencia, donde varias tecnologías sofisticadas y desarrolladas, que en el pasado no conversaban empiezan a converger en un nuevo modelo. En mi opinión, el concepto de Tecnologías de la Información como lo conocemos deja casi de tener sentido. Hablo de las clásicas tecnologías de operación, automatización, sistemas de producción, que son altamente tecnológicas pero que nunca tuvieron vínculos o canales de comunicación con los clásicos sistemas de TI corporativo”.

[blockquote quotes=”yes”]Es un momento privilegiado en el universo de la tecnología[/blockquote]

TyN: ¿Y cómo impacta este diálogo?

Rodrigo Parreira: Este diálogo entre dos mundos tecnológicos va a hacer que las cadenas de valor cambien profundamente y que las empresas se reinventen dentro de esa cadena de valor. Ahora se trata de sistemas productivos inteligentes. Las clásicas TI dejan de tener sentido, pero el mundo se va a volver más tecnológico de lo que nunca fue.

Por ejemplo, durante Futurecom hicimos un showcase en el ámbito de una ciudad. Sistemas inteligentes de infraestructura urbana, de transporte, de recolección de basura, de iluminación, disponibilidad de información para los ciudadanos, semáforos inteligentes. Todo esto podría trasladarse a un ambiente industrial. Este es el tipo de transformación que va a haber en los próximos años, y empresas como Logicalis van a tener un rol muy importante, porque son las empresas con acceso a la tecnología de calidad, quienes van a facilitar la adopción de soluciones tecnológicas convergentes a las empresas y administraciones públicas.

TyN: ¿Dónde considera que estos cambios se darán primero, en el sector privado o público? ¿O simultáneamente?

Rodrigo Parreira: A nivel global pensaría que podrían caminar juntas. Pero en América Latina veo barreras grandes de adopción de tecnologías convergentes y de tipo inteligente en el ámbito público. Es que las tecnologías rompen las tradicionales cadenas de poder asociadas a la provisión de servicios públicos, muy involucradas con los modelos políticos. Estas barreras no tienen nada que ver con las tecnologías o las demandas de las poblaciones, pero sí con la estructura de la política urbana de la actualidad. Hay que reinventar estos modelos.

El sector privado tiene otro tipo de desafíos: sufre la presión del accionista y de la competencia. Adoptar la digitalización y la reinvención en la cadena productiva no es una opción para las empresas. Si uno no lo hace, su competidor lo hará y lo deja fuera del negocio. El propio modelo de mercado va a ser una fuerza muy grande para la adopción de estas soluciones.

[blockquote quotes=”yes”]Las tecnologías rompen las tradicionales cadenas de poder asociadas a la provisión de servicios públicos, muy involucradas con los modelos políticos.[/blockquote]

TyN: ¿Cómo afecta esta situación al interior de las empresas?

Rodrigo Parreira: Hay barreras relacionadas con los roles dentro de las empresas. Porque el empuje para la transformación no va a venir del área de la tecnología, sino del área de negocios, que empieza a ver el potencial de la adopción de ideas tecnológicas. El balance de poder del CIO y las áreas de negocios generarán una nueva dinámica que puede romper esta oposición para que el avance de las empresas sea más rápido.

TyN: ¿Qué inconveniente prevé en la adopción tecnologías y el cambio a una economía digital en América Latina, dado que la economía tradicional es muy fuerte y concentrada?

Rodrigo Parreira: Vamos a ver cambios en modelos operativos y en la forma de vivir que son difíciles de imaginar. Por ejemplo, el concepto de coches auto conducidos. La aparición de este tipo de vehículos implica cambios en modelos de negocios como el del estacionamiento. Un coche auto conducido puede llevarte a la oficina y volver a casa, o ser compartido con alguien. Un avance tecnológico va a cambiar entornos y romper modelos de negocios bien establecidos en grandes centros urbanos. De todas formas, es difícil anticipar qué va a pasar.

[blockquote quotes=”yes”]Los gobiernos tienen que amortiguar los posibles impactos sociales que vienen[/blockquote]

TyN: El ejemplo de los automóviles es significativo. Existen investigaciones que indican que los compradores demoran la adquisición de un auto a la espera de nuevos modelos conectados, lo cual genera una devaluación de activos, es decir, de los autos actuales.

Rodrigo Parreira: Es verdad, pero también tiene un lado positivo: la innovación. Hay un impacto social en todo lo que estamos mirando ahora que también es poco entendido. Históricamente, las revoluciones tecnológicas (revolución industrial), los quiebres de paradigmas, generan al principio una disrupción de toda la cadena productiva. Después viene una reorganización con más y mejores empleos. Vamos a vivir algo parecido. Hay cambios radicales en la manera de producir. Esta es la tercera revolución industrial.

TyN: ¿Y qué rol juegan los gobiernos para evitar los impactos sociales de la nueva forma de producción?

Rodrigo Parreira: El tema de los gobiernos es particularmente preocupante. Veo que la mayoría de los tomadores de decisiones en el ámbito gubernamental es muy poco educada con todo lo que está pasando a nivel tecnológico. Por lo general es gente que tiene bajo conocimiento del proceso de adopción de tecnologías e innovación. Es preocupante, porque son estas personas las que tienen que amortiguar los posibles impactos sociales que vienen. No es un tema menor. La industria debería estar organizada para buscar la educación y la concientización de los funcionarios públicos de cara al futuro próximo.

TyN: ¿Qué debería hacer la industria para generar conciencia en los gobiernos?

Rodrigo Parreira: Esto no es algo restricto a una empresa, sino a organizaciones, que deberían generar “think tanks” apoyados por la industria tecnológica con el fin de empezar a generar conocimiento y acercarse a los dirigentes para impulsar discusiones.

TyN: En este escenario de cambios, ¿qué cambios tuvo su empresa?

Rodrigo Parreira: La diferencia es apostamos de manera fuerte en temas innovadores. Durante los últimos dos años trabajamos en pasar de un modelo bien establecido de liderazgo de integración de soluciones a generar nuevos conceptos y posicionar nuevas ofertas alrededor de la propuesta tradicional. Estoy hablando de servicios avanzados. Tenemos plataformas continentales donde brindamos servicios a clientes de manera homogénea en toda Latinoamérica. Hablamos de desarrollo de software muy apuntado a la infraestructura, redes definidas por software, al igual que data centers, aplicaciones para maximización de la infraestructura, Internet de las Cosas…

Algunas de estas propuestas van a madurar más temprano, otras a mediano y largo plazo. Trabajar en una empresa de tecnología es buscar el balance entre estos diferentes ciclos de maduración de las ofertas y la innovación tecnológica. Balance y armonía en desarrollo, innovación y oferta tradicional, esa es la clave.

 

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