Julio Antonio López, CEO Luxelare. Foto: Cortesía JAL
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TyN Magazine desde Finnosummit 2019, México.

Julio Antonio López estudió ingeniería aeronáutica en la Universidad Autónoma de Nuevo León, México. Luego de graduarse, trabajó en el Ames Research Center de la NASA, en Mountain View, California, donde desarrolló diversos proyectos relacionados con alas para drones con la finalidad de que estos pudiesen volar más tiempo con poco combustible.

Hijo de un ingeniero agrónomo, concibió la idea de fundar una empresa de monitoreo de campos agrícolas mediante drones. “Mi padre es agricultor, vengo de una tradición de agricultura. Yo nací en Los Mochis, Sinaloa, que es una ciudad meramente agrícola. En esta actividad encontré como casar mi tradición familiar con mi pasión, que es la ciencia espacial”, cuenta López.

Ofreció sus servicios a agricultores grandes, que poseían más de 1,000 hectáreas de tierra, básicamente un monitoreo muy práctico con la finalidad de realizar una radiografía de sus parcelas y que determinase si las plantas estaban sanas, si no había problemas de riego, etc. “En la agricultura intervienen muchas variables: el clima, la gente, los fertilizantes, los agroquímicos, las semillas”, detalla.

Sin embargo, a pesar de que muchos agricultores tomaron sus servicios, pronto cayó en la cuenta de que los drones no pagaban los gastos. “Entonces fue que volvimos a la mesa de dibujo y nos preguntamos: ‘¿Qué realmente requieren los agricultores para poder ser más rentables?’ Así fue como desarrollamos nuestra plataforma digital Captum”.

Captum es una aplicación que se nutre de diversas funciones, siendo tres las principales: una bitácora digital, una herramienta de meteorología y una de monitoreo periódico mediante imágenes satelitales. Se trata de una plataforma muy completa que permite planificación, administración y diagnóstico de las parcelas, y que también incluye una función de prognosis en relación al clima. Sin saberlo a ciencia cierta, López se estaba encaminando a un rumbo muy distinto al que imaginaba.

“A principios de 2019 conocimos a una persona de la Munich RE, que es la reaseguradora más grande del mundo, y casualmente en ese tiempo ellos estaban buscando startups en el sector agro para un evento que tenían. Esta persona nos invitó y nos dijo: ‘Ustedes tienen algo único, yo no he visto a alguien que tenga algo similar a los ustedes’. Y entonces nos dijo: ‘Tienen todo para hacer una aseguradora’”.

A pesar de no tener experiencia en el negocio de los seguros, López y sus socios vieron una oportunidad de ser proactivos e incentivar a los agricultores para que aceptasen un cambio en el paradigma de la agricultura tradicional.

Así es como nació Luxelare, la primera aseguradora digital para el campo en Latinoamérica, una empresa que resultó finalista de la categoría Insurtech en el Finnosummit Challenge que auspicia Finnovista, en el marco de la Finnosummit México 2019.

Luxelare, una insurtech que a la fecha tan sólo cuenta con diez empleados, se ha nutrido básicamente de bootstrapping, si bien cuentan con una inversión por parte de Wayra, la aseguradora de Telefónica. Sin embargo, el entusiasmo que ha despertado su modelo de negocio los llevó a lanzar una ronda pequeña de crowdfinancing con la intención de conseguir seis millones de pesos mexicanos (unos 310,000 dólares) con los que pretenden llegar a más agricultores y afianzar su modelo de B2C.

Convencido de que el agricultor es una entidad rentable, “nunca vamos a dejar de comer y los necesitamos”, Julio Antonio López no renuncia a su pasión y Luxelare continúa ofreciendo servicios de monitoreo de drones a los agricultores, si bien el negocio parece haberse trasladado a otra parte. Una que nunca imaginó.

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