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Llevamos una temporada bastante larga conociendo vulnerabilidades en procesadores. Todo empezó con Spectre y Meltdown el 3 de enero de 2018, que afectaba a procesadores Intel, AMD y ARM. Luego llego Spoiler, PortSmash y Qualcomm QSE, y las que no conocemos. Por eso los investigadores de la Universidad de Michigan, en Estados Unidos, han estado trabajando en un procesador imposible de hackear. Este procesador ha sido bautizado como Morpheus.

Consiguen crear un procesador imposible de hackear

Morpheus se caracteriza por ser un procesador que encripta rápidamente los datos a una gran velocidad. Además cambia rápidamente de algoritmo de encriptación, impidiendo que un atacante lo pueda corromper. Esto es un sistema de seguridad infinitamente superior al que pueden ofrecer los procesadores actuales.

Todd Austin, director del equipo científico de la Universidad de Michigan, es quien ha presentado la arquitectura que da vida a Morpheus. Dispone de la capacidad de bloquear ataques al procesador del sistema donde se instala. La CPU tiene la capacidad de alterar ciertos aspectos de su arquitectura de manera aleatoria. Esto impide a un atacante saber con antelación como es el sistema al que intenta acceder. Morpheus además se caracteriza por hacer este proceso a gran velocidad y con muy pocos recursos de cómputo.

Cambio de código cada 50 milisegundos

Su seguridad radica en la capacidad de cambiar elementos de su código denominados “undefined semantics”. Un elemento que hace referencia a la localización, tamaño y contenido del código del programa. Datos que normalmente son fijos y un atacante puede explotar. Aquí no están situados de manera fija, cambiando cada 50 milisegundos a unos nuevos valores. Su velocidad de modificar el código es muy superior a las técnicas de hacking más actuales.

Dicha arquitectura Morpheus se integró para una demostración en un procesador RISC-V. Este tipo de procesador es código abierto y es bastante utilizado para crear prototipos. Morpheus fue sometido a ataques tipo “Control-Flow”, una técnica muy agresiva y común entre los hackers. Dicho procesador ha conseguido superar los ataques sin problemas.

Esto en cualquier otro procesador supondría una carga de más del 50% en el procesador. Los investigadores aseguran que Morpheus puede hacer este trabajo con solo un 1% de los recursos del procesador. Destacan también que la velocidad en la aleatoriedad del código puede variar según la finalidad de la cpu. Además cuenta con un detector de ataques, que permite saber cuándo sufre uno y aumenta la velocidad de cambio.

Fuente: Cointelegraph

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