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La aparición de Internet de las Cosas está enfrentando a los operadores de redes móviles y los proveedores de infraestructura con centenas de nuevas empresas que esperan aprovechar nuevas tecnologías alternativas y modelos de negocio creados específicamente para M2M y otros servicios que no responden directamente al consumo de los usuarios móviles.

El enfrentamiento puede notarse en diferentes presentaciones de productos en la CES 2016, que tiene lugar esta semana en Las Vegas, EEUU.

Mientras que las redes móviles tradicionales evolucionan para satisfacer las demandas de datos pesados de usuarios de smartphones y tabletas, muchos dispositivos orientados a Internet de las Cosas (IoT) requieren de conectividad de escaso ancho de banda, que ni siquiera debe ser continua. Estos dispositivos, en su mayoría sensores, pueden requerir acceso cada pocos días o semanas, y podrían permanecer instalados durante años sin ser intervenidos por acciones humanas.

Varios operadores móviles se proponen como indispensables para la conectividad que requiere IoT. Para ello, proponen tecnologías como 4G LTE o incluso la futura 5G, prevista para 2020, que permitiría potenciar distintas versiones de LTE, aun en desarrollo, entre muchas otras cosas. Pero otras no están de acuerdo; argumentan que otras tecnologías inalámbricas son más adecuadas para este tipo de conectividad IoT.

Ejecutivos como John Horn, director general de Ingenu, empresa que ofrece un servicio basado en RPM, una tecnología diseñada específicamente para el uso de M2M, sostiene que la gran mayoría de los dispositivos IoT no tiene necesidades de una gran cantidad de datos.

Horn sostuvo en un panel de debate en la CES que gran parte de las redes celulares tradicionales no son adecuadas para IoT por una cuestión de economía. La construcción e instalación de antenas y radiobases, claves para las redes móviles, apunta a un mercado de masas y se orienta a grandes centros urbanos. Muchas aplicaciones IoT, como sensores de humedad del terreno o temperaturas de silos de almacenamiento, se despliegan en regiones despobladas. Estas zonas requieren redes de baja capacidad de transmisión de datos que se pueden construir de manera asequible y rápida.

De acuerdo con el VP de desarrollo de productos para IoT de AT&T, Cameron Coursey, Internet de las Cosas ya genera una matriz asombrosa de dispositivos y servicios. A su entender, los usuarios de servicios IoT requerirán una variedad de opciones de dispositivos y tecnologías.

Los defensores de las tecnologías móviles entienden que, a diferencia de las evoluciones de generaciones anteriores, 5G será una consecuencia de 4G y ambas tecnologías trabajarán altamente integradas, incluyendo nuevas versiones de LTE. Los nuevos tendidos aprovecharán la aparición redes definidas por software (SDN) y funciones de virtualización de red (NFV).

De todas formas, en la industria móvil existe coincidencia que el auge de la IoT demandará modelos de negocio muy diferentes a los planes actuales que se basan en la cantidad de datos y de voz utilizados.

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