COMPARTIR:Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn

Sebastián Ponceliz, CEO y fundador de Odyssey Group, está a punto de hacer realidad algo que hasta hace pocos meses parecía imposible: la instalación de la primera red de cajeros automáticos privados en la Argentina. Se llamará Octagon y su impulsor asegura que no viene a competir con las redes tradicionales, Link y Banelco, sino a complementarla.  A través de su firma, viene desarrollando exitosamente el negocio de instalación de ATM privados en Estados Unidos, ahora llega el turno de desembarcar en la Argentina y buscará tener además una fuerte presencia regional.

Odyssey, aspira a capturar el 27% durante el desarrollo de su plan de negocios. La actual red tiene unos 13.100 cajeros en toda la Argentina, de los cuales Link posee 7.400 y Banelco, 5.700. La realidad es que, para cubrir las necesidades a lo largo de todo el país, se necesitarían unos 50.000 cajeros. Es una iniciativa que apoya el Gobierno y de manera explícita también el Banco Central.

Esas proyecciones, respaldadas por estadísticas que revelan la escasa cantidad de cajeros por habitantes que hay en el país (poco más de 32 por cada 100.000 habitantes, casi tres veces menos que en Brasil), se suman a la alta cantidad de operaciones que los argentinos hacen en los cajeros: 9.000 por mes cuando en Estados Unidos apenas llegan a 100 por mes.

“Nosotros proveemos los cajeros y nos ocupamos de su instalación y de cargarlo diariamente, para lo cual tendremos una empresa de logística propia. Pero son inversores los que ponen la plata para comprarlo. Pueden ser desde cadenas de supermercados hasta bancos, pero también inversores que quieren ingresar en un negocio, co una inversión inicial de 10.000 dólares por aparato”, explica Ponceliz.

Según sostienen en la compañía, si se elige una buena locación, la recuperación de la inversión puede ser rapidísima: hablan de apenas seis meses, cuando en Estados Unidos requiere más de 3 años.

No todo es color de rosas en este sistema.  El mismo tiene dos problemas: el costo por cada operación que se realice con los cajeros Octagon sería de unos 50 pesos y el otro es para quienes poseen un plan sueldo que les permite operar con las redes de cajeros de manera gratuita. Pero aun así Ponceliz cree que hay mucho negocio por delante: “Nuestros cajeros tendrán una gran cantidad de funcionalidades, y además hay una enorme porción de la población que no cobra un plan sueldo y debe recoger grandes distancias para hacerse de efectivo. Con esta red tendrá todo mucho más a mano”.

Octagon realizó un acuerdo con el Banco Interfinanzas, cuyo propietario es Angelo Calcaterra, que actuará como banco administrador. Él se ocupará de realizar la distribución del dinero cada vez que sucede una transacción. Esta figura es imprescindible para cualquier red de cajeros automáticos. En el caso de esta nueva marca, además, estará “enchufada” a la red por donde “corren” Banelco y Link, por lo que no hay limitaciones al tipo de transacciones posibles.

“La idea era llegar instalar al menos 2.000 unidades en el país en el primer año, pero ahora esperamos cerrar 2019 con al menos 500 cajeros operando. Es un objetivo que se puede alcanzar e incluso superar” continúa explicando el CEO. La empresa ya tiene prevendidos 4.000 cajeros automáticos no bancarios a farmacias, supermercados y otros comercios y confían en llegar a instalar más de 1.000 antes de fin de año y 5.000 en los primeros dos años.

Según Ponceliz  estos cajeros también van a emitir tarjetas prepagas, van a poder usarse para e-commerce, las transferencias a través de blockchain y criptomonedas.

COMPARTIR:Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn

NO COMMENTS

DEJAR UN COMENTARIO