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Quédese con este nombre: UiPath. Desconocida para muchos, ha sido definida por Forbes como una de las tecnológicas “más atractivas del momento”. La compañía que quiere llenar las empresas de robots de software es el último milagro con ADN europeo. Fundada en Bucarest (Rumanía) por Daniel Dines (47 años), un exprogramador de Microsoft, esta empresa que ha colocado su software en la mitad de las firmas de la lista Fortune 500 vale hoy más de 7.000 millones de dólares.

UiPath se ha convertido en un tiempo récord en un referente en lo que se conoce como robotización automática de procesos (RPA, por su acrónimo del inglés). Dines quiere poner un robot detrás de cada empleado. Un robot que nunca duerme, no se equivoca… y que cuesta menos dinero que un trabajador. ¿Cómo funciona? Un software logra que estos bots emulen las acciones de un humano en su interacción con un sistema digital. Tras grabar lo que hace el usuario, lo replica para ejecutar de manera automática las transacciones que se le han asignado. Pueden, por ejemplo, iniciar sesión en aplicaciones, mover archivos y carpetas, copiar y pegar datos, rellenar formularios, extraer datos de documentos y navegadores, etc.

REVOLUCIÓN

Muchos ven en estos robots una revolución de gran calado en la empresa, al nivel de lo que supuso la adopción del PC y la ofimática gracias a Microsoft. Si Bill Gates logró colocar un PC para cada empleado, UiPath quiere que tengamos uno o varios robots trabajando a nuestro lado, realizando las tareas más tediosas. “Estamos hablando de un salto en la eficiencia y productividad que no habíamos visto hasta ahora”, opina Franck López, vicepresidente para el Sur de Europa de UiPath.

UiPath, ahora con sede en Nueva York, está valorada en 7.000 millones de dólares

Manolito es uno de estos robots de software. Basado en la tecnología de UiPath, este desarrollo que han bautizado así los empleados de DHL automatiza el proceso de preparación de los pedidos del sistema de gestión de almacén de la compañía en Sevilla. Sobre la planificación del transporte, el robot indica al sistema qué grupos de pedidos puede preparar a la vez, determina las ubicaciones exactas en las que hay que recoger las mercancías y calcula los recorridos óptimos que debe realizar el operario.

Operativo desde abril de este año, ha gestionado más de 23.000 procesos de preparación de pedidos, equivalente a 585.000 cajas. “Esta tecnología proporciona resultados significativos en productividad y eficiencia”, explica Roberto Gamero, director IT e Innovación de DHL Supply Chain Ibérica.

La RPA permite que un robot de software emule acciones de los humanos en su interacción digital

Los inversores han visto el potencial de este mercado, y la compañía de origen rumano ha sabido aprovechar la ola de una tecnología clave en los procesos de digitalización de las empresas. UiPath se valoró en 7.000 millones de dólares la pasada primavera tras lograr una inyección de 568 millones de dólares, disparando así su valoración desde la modesta cifra de 110 millones de dólares de la ronda cerrada dos años antes. Respaldada por inversores como la firma de capital riesgo Accel, CapitalG -el brazo inversor de Google- y Kleiner Perkins, UiPath ha levantado hasta la fecha 1.000 millones de dólares. “Nuestro plan es salir a Bolsa en 2020, aún no sabemos si al Nasdaq o el NYSE”, desvela López.

UiPath va a toda velocidad. La compañía, con una base de más de 500.000 usuarios, lidera la lista de Deloitte de las tecnológicas que más han crecido en Norteamérica entre 2015 y 2018. La tecnológica prevé lograr este año ingresos anuales recurrentes de 300 millones de dólares. Hace dos años, cuando cerró su segunda ronda, sus ingresos recurrentes eran de tan solo ocho millones. La firma no desvela sus resultados operativos.

En su asalto al mundo empresarial, Dines trasladó la sede corporativa a Nueva York hace dos años, aunque mantiene un centro de I+D en Bucarest y una fuerte presencia en Europa. “El éxito de UiPath demuestra que en Europa se puede hacer tecnología puntera”, destaca López.

El ejecutivo cuenta que el equipo fundador de la tecnológica estaba formado por desarrolladores, matemáticos y astrofísicos. “Estuvieron diez años trabajando en la plataforma, aunque el primer producto comercial no estuvo listo hasta 2015”, desvela. La start up, que ya emplea a 3.200 trabajadores en 32 países, ha fichado a ejecutivos sénior de grandes tecnológicas como HP, Microsoft o SAP para dotarse de la experiencia corporativa de la que carecían sus fundadores.

COMPETIDORES

UiPath ha sabido aprovechar una oportunidad, aunque realmente se considera que la pionera en el concepto de RPA es la inglesa Blue Prism, que cotiza en la Bolsa de Londres con una valoración en el entorno de los 1.500 millones de euros. El otro gran jugador es la compañía estadounidense Automation Anywhere, que hace un año cerró una ronda de 300 millones, en la que entró la japonesa SoftBank a través de su fondo VisionFund, a una valoración de 2.600 millones de dólares. Nice, EdgeVerve Systems, Pegasystems , WorkFusion y Another Monday son otros proveedores, indica Penteo.

Todas estas firmas compiten en un mercado que promete altas tasas de crecimiento. Según un estudio de Market Research Future2, el negocio mundial de RPA moverá 2.700 millones de dólares en 2023, con una tasa de incremento anual compuesta del 29% hasta esa fecha. Por su parte, Forrester estima que en 2021 habrá más de cuatro millones de estos robots realizando tareas en la oficina.

España no es ajena a esta tendencia, aunque queda mucho camino por recorrer. IDC estima que el mercado duplicará su tamaño en los próximos años, creciendo a una tasa anual compuesta del 50% entre 2019 y 2021. Aunque según una investigación de Penteo siete de cada diez directores de tecnología españoles conocen qué es el RPA, sólo un 16% de las empresas tiene alguna solución operativa. Dos de cada diez organizaciones tienen proyectos en marcha o planificados a corto plazo, pero un 65% reconoce no tener planes al respecto.

MÁS RAPIDEZ EVITANDO FALLOS

La principal ventaja de la automatización de tareas manuales es una mayor velocidad de ejecución, una menor propensión a fallos y la posibilidad de ejecutar tareas programadas fuera del horario laboral, según explica José Luis Pérez, director de Análisis de Penteo. En su opinión, el uso de estos sistemas también permite “medir de forma objetiva y fiable el rendimiento de un proceso determinado para su diagnóstico y mejora”.

José Cano, director de Análisis y Consultoría de IDC, explica que una de las barreras para la adopción de la RPA es la búsqueda de casos de uso apropiados. “El retorno de la inversión no es sencillo de medir, y claramente existe una necesidad de visualizar tanto la eficiencia ganada como el impacto en el modelo de tecnologías de la información de la organización”, apunta.En su opinión, las empresas deberían pensar primero en cómo simplificar los procesos existentes, para luego automatizar los que sean susceptibles. “Además de eficiencias y ahorros, RPA es un garante de calidad para evitar errores y garantizar el ‘compliance’ de la organización”, opina este experto. Por su parte, Pérez apunta también como barrera la resistencia que genera en algunos equipos, que temen que estas herramientas “puedan llegar a provocar la desaparición de puestos de trabajo“. También detectan en las empresas cierto recelo en departamentos afectados que temen “perder el control del proceso en el momento que éste deja de hacerlo una persona de nuestra confianza y lo hace una máquina”, explica.

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