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Desde hace poco más de diez años, los smartphones han cambiado la forma en la que vivimos y nos comunicamos. Hoy en día forman parte de nuestra vida diaria, nos ofrecen miles de posibilidades para hacer nuestra vida más sencilla. Con ellos nos comunicamos, nos organizamos, hacemos transferencias bancarias, capturamos momentos inolvidables y lo más importante, nos acercamos a quienes están lejos. ¿Pero qué pasa cuando nos alejan de las personas que están justo frente a nosotros?

Desde Motorola, se han mostrado interesados en entender cómo se está utilizando actualmente la tecnología, y exponen que es necesario lograr un mejor equilibrio entre el uso del teléfono móvil y la vida personal, a través de la campaña #Phonelifebalance. Para identificar en qué punto de la relación con nuestros teléfonos estamos, como parte de esta iniciativa, la empresa creó un test anónimo online con diez preguntas sencillas que nos permiten entender cuál es nuestro nivel de dependencia.

Los argentinos y su relación con los smartphones

En Argentina participaron más de 46 mil personas, de las cuales el 67,75% fueron hombres y 31,27% mujeres. Y llamativamente, el 50% de los participantes contestó que tiene un buen equilibrio con su smartphone. Entre los 5 posibles perfiles, el más común entre los argentinos, con el 38%, fue el nivel 2 “phone-consciente”: Estos usuarios viven con su teléfono, no en él. Utilizan inteligentemente el smartphone para ahorrar tiempo y energía que podrían invertir en cosas que realmente les importan. Se dieron cuenta de que el equilibrio entre el celular y su vida es algo que necesitan cuidar y trabajan para mantenerlo.

El otro dato alentador de Argentina es que el 12% es definido como “phone-sapiens”, que es el nivel de mayor balance del test. Son personas que lograron un gran equilibrio a la hora de usar sus teléfonos. Pero no todo es balance. El segundo grupo más numeroso en Argentina, con un 34,6% fue el nivel que se encuentra exactamente en el medio de la escala: “phone-enamorado” (nivel 3). Son personas que sienten ansiedad cuando no tienen el teléfono cerca, y que lo usan en cualquier momento sólo porque está ahí. Los buenos modales marcarían cuándo se debería usar y cuándo no, pero este grupo no siempre se atiene a ello. Sin ir más lejos, más del 90% de los argentinos asegura que revisó su smartphone sólo por el hecho de chequear si había llegado algo, pero nada había cambiado desde la última vez que lo habían mirado.

Luego, llega el nivel 4: “Phone-fanático”. Este representa al 14,24% de los usuarios argentinos. Las personas que comparten este perfil tienen el riesgo de deslizarse por la pendiente hasta llegar a la obsesión. Su teléfono nunca está apagado, en las noches junto a su cama. A veces se sienten multi-tareas cuando en realidad se multi-distraen. Según el estudio realizado por Motorola en conjunto con la doctora Nancy Etcoff, especialista en comportamiento de la mente y del cerebro, y de la ciencia de la Felicidad de la Universidad de Harvard, también Psicóloga en el departamento de Psiquiatría del Hospital General de Massachusetts, determinó que el 49% de los encuestados revisa su smartphone más de lo que querría, y cuando lo hacen para consultar el clima o la hora, se sorprenden haciendo algo más, sin saber la hora o el clima. ¿Pasaron segundos o minutos? Es difícil que lo sepan, lo que sí se sabe, es que este comportamiento podría convertirse en automático.

El nivel 5 se trata del “Phone-dependiente” y representa al 0,27% de los usuarios argentinos: El nivel más alto en la categoría, ya que nunca dejan de utilizar su teléfono, es lo primero que revisan en la mañana, antes de dormir, siempre que pueden en realidad, incluso se descubren mirándolo sin saber qué estaban a punto de hacer. Separarse de su móvil, aún por sólo algunos minutos, los hace sentir estresados. Esta es una realidad negativa, ya que la relación con su celular está eclipsando la valiosa relación que sostienen con sus familiares y amigos. Son el tipo de personas que en cuanto reciben un mensaje, sienten la necesidad de contestar de manera casi inmediata, sin importar qué actividad esté realizando. La gente que comparte este perfil aún puede encontrar el balance entre el teléfono y su vida.

Los smartphones y los usuarios en América Latina

En Latinoamérica más de 126 mil personas realizaron el test, y en países como México, Brasil, Argentina, Chile, Colombia y Perú los usuarios pudieron descubrir qué tal está la relación con sus teléfonos. Un dato que llama la atención es que el 54% de estos latinoamericanos estarían dispuestos a renunciar durante un mes a su smartphone, antes que al sexo. Aunque eso también signifique que casi la mitad, prefiere lo contrario.

En la otra vereda, un dato sorprendente es que el 15% de los usuarios latinoamericanos pasan las 24 horas de su día con el smartphone al alcance de la mano. ¿Un dato de color? Para el 35% de los participantes, no resulta asqueroso aceptar que su smartphone es el mejor amigo cuando están en el baño.

El 65% de los participantes de América Latina revisan su teléfono en busca de notificaciones antes de levantarse por la mañana y un gran detonador de esta ansiedad es que sus acompañantes lo hagan antes que ellos, ya que más del 74% de los participantes también dijo que probablemente revisarían su celular en cuanto uno de sus amigos levante el celular.

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