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Colin Angle, presidente de la empresa iRobot, ha propuesto usar la información que almacenan los robots, y que incluye un mapa preciso de las diferentes habitaciones, a fabricantes de productos conectados para el hogar, como ser Google, Amazon o Apple.

Según Angle, “iRobot no vende datos porque nuestros clientes son lo más importante. Nunca violaremos su confianza vendiendo o haciendo un mal uso de los datos de los consumidores, esto incluye los datos recogidos por Roomba que permiten al robot hacer una limpieza eficiente de la casa y proporcionan a los consumidores información sobre los trabajo de limpieza.”

Ahora bien, deja la puerta abierta para futuras operaciones: “iRobot cree que, en el futuro, esta información puede aportar incluso más valor a nuestros clientes al permitir que la casa y los dispositivos inteligentes trabajen mejor juntos, pero siempre con el consentimiento explícito de nuestros clientes”.

Sus robots Roomba no necesitan conocer la geometría exacta de una habitación para empezar a limpiar y pueden maniobrar alrededor de objetos y muebles, con el tiempo el archivo histórico de las rutas recorridas permite elaborar un plano preciso de las distintas habitaciones de la casa.

Estos planos, según Angle, podrían utilizarse para mejorar la calidad de sonido de unos altavoces inteligentes, ajustando la potencia en ciertas direcciones y disminuyéndola en otras para conseguir un sonido más rico y con menos distorsiones y reverberaciones. Algunos altavoces de gama alta son capaces de calibrarse automáticamente de acuerdo a la distribución de la habitación, utilizando varios micrófonos para detectar la mejor forma de aprovechar la acústica de la habitación. Con la información recolectada por Roomba este proceso sería mucho más sencillo.

Después de las declaraciones de Angle, la seguridad de los ususarios de Roomba se puso en jaque ya que el mismo puede recolectar datos que vulneren la seguridad de la casa y los habitantes de la misma.

Los acuerdos y licencias de uso que el usuario acepta al poner el funcionamiento el robot por primera vez están redactados en un lenguaje legal lo suficientemente ambiguo como para permitir a la empresa compartir estos datos sin miedo a represalias.

 

 

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