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(América Latina) SAP destaca en un comunicado que la nube, a pesar de su corta vida, es uno de los modelos más exitosos de entrega de soluciones informáticas entre todos los que han existido hasta el momento: ofrece la capacidad de incorporar soluciones a precios predecibles, no requiere grandes procesos de implementación, exige que se pague sólo por lo que se usa e incorpora la figura de un proveedor que se ocupa de mantener la solución actualizada a la última versión disponible.

No obstante, hay varias barreras en el mercado que podrían llegar a demorar su adopción. Una de ellas afirma que la nube no es segura. Esto, es un preconcepto apoyado en un aspecto cultural: como los datos dejan de estar físicamente en un equipo que el responsable de IT mira todos los días, se produce una sensación de desprotección.

¿Qué ocurre en la realidad? Todo lo contrario. Los principales proveedores de servicios en la nube están sometidos a normativas internacionales de seguridad, como SAS-70 Tipo II, ISO 27001, SSAE y PCI, entre otras. No son muchas las empresas privadas, en otras industrias, que deban invertir tanto en estándares de seguridad.

Además, por la naturaleza de su negocio, que es finalmente administrar información sensible ajena, proporcionan el marco más seguro posible y estricto, que el que una empresa podría elegir para cuidar el software instalado en servidores dentro de sus instalaciones. Por otro lado, estos proveedores acostumbran a aplicar medidas para la prevenir ataques por Internet e intentos de robo de datos de los clientes.

Algunos proveedores, también, desarrollan medidas adicionales para llevar más tranquilidad a sus clientes. SAP, por ejemplo, permite que cada empresa decida dónde quiere alojar los datos, en aquellas geografías donde las regulaciones lo permiten. Así, un cliente en Alemania puede elegir que sus servidores estén dentro de su país.

El temor hacia la inseguridad en el entorno cloud, genera una paradoja. Las empresas que se nieguen a adoptar el modelo perderán competitividad ante aquellas que sí lo hagan.
 

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