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El mundo científico està en plena discusión sobre si China debe construir o no un colisionador de hadrones de nueva generación.El físico y cosmólogo británico Stephen Hawking ha animando a China a que lo haga.

“China tiene la increíble oportunidad de convertirse en el líder mundial en ese campo y no debe dejarla escapar. Un buen paso es construir el Gran Colisionador que puede lograr hacer física de alta energía para los próximos cincuenta años”, escribió Hawking.

El conocido matemático Shing-Tung Yau está a favor de la sugerencia de Hawking, y propuso que China elija un lugar cerca del paso Shanhai en Qinhuandao, provincia de Hebei como sitio de construcción.

En el otro extremo está Chen Ning Yang, premio Nobel de Física, quién se opuso abiertamente a la idea, aunque Wang Yifang, director del Instituto de Física de Altas Energías (IHEP) de la Academia de Ciencias de China refutó las objeciones de Chen.

Por su parte, Philip Warren Anderson, físico estadounidense y ganador del Premio Nobel, es uno de los opositores al plan, mientras que David Jonathan Gross, físico, lo considera positivo

El mayor colisionador de hadrones en el mundo es el LHC del CERN que ayudó a los científicos a descubrir el Bosón de Higgs. El bosón de Higgs es un tipo de partícula elemental que se cree tiene un papel fundamental en el mecanismo por el que se origina la masa de las partículas elementales.

Sin masa, el Universo sería un lugar muy diferente. Si el electrón no tuviera masa no habría átomos, con lo cual no existiría la materia como la conocemos, por lo que tampoco habría química, ni biología ni existiríamos nosotros mismos.

Para explicar por qué unas partículas tienen masa y otras no, varios físicos, entre ellos el británico Peter Higgs postuló en los años 60 del siglo XX un mecanismo que se conoce como el “campo de Higgs”. Al igual que el fotón es el componente fundamental de la luz, el campo de Higgs requiere la existencia de una partícula que lo componga, que los físicos llaman “bosón de Higgs”. Ésta es la última pieza que falta para completar el Modelo Estándar de Física de Partículas, que describe todo lo que sabemos de las partículas elementales que forman todo lo que vemos y cómo interaccionan entre ellas.

El campo de Higgs sería una especie de continuo que se extiende por todo el espacio, formado por un incontable número de bosones de Higgs. La masa de las partículas estaría causada por una “fricción” con el campo de Higgs, por lo que las partículas que tienen una mayor fricción con este campo tienen una masa mayor.

Se llama ‘bosón’ porque este es el nombre de las partículas que portan fuerzas o interacciones, como lo son el fotón (fuerza electromagnética), el gluón (fuerza nuclear fuerte) y los bosones W y Z (fuerza nuclear débil). El otro tipo de partículas subatómicas se llama fermión, que son las que componen la materia que vemos (electrones, protones y neutrones).

La confirmación o refutación de la existencia del bosón de Higgs es uno de los objetivos del Gran Colisionador de Hadrones (LHC, por sus siglas en inglés), el mayor y más potente acelerador de partículas del mundo que opera la Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN) en la frontera franco‐suiza, cerca de Ginebra (Suiza).

El bosón de Higgs no se puede detectar directamente, ya que una vez que se produce se desintegra casi instantáneamente dando lugar a otras partículas elementales más habituales. Lo que se pueden ver son sus “huellas”, esas otras partículas que sí podrán ser detectadas en el LHC.

Veremos en esta discusión, quién gana.

 

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