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Un borrador de una orden ejecutiva bajo consideración ordena al gobierno a reexaminar una serie de programas de visas para asegurar que prioricen y protejan “los empleos, los salarios y el bienestar de los trabajadores estadounidenses”.

El borrador no destaca a ninguna industria, pero muchas empresas tecnológicas están afectadas por los posibles cambios en el programa de visas H-1B para empleados altamente calificados. Los líderes de la industria sostienen que los trabajadores extranjeros son necesarios y han presionado durante mucho tiempo para un aumento de los 85.000 visados disponibles cada año.

En caso de prosperar la revisión, existirán serias consecuencias para que las tecnológicas de EEUU contraten talento global, de acuerdo con un post en LinkedIn del CEO de GoDaddy, Blake Irving. “Toda la economía estadounidense está en juego con este proyecto de orden y los líderes tecnológicos necesitan hablar sobre sus peligros”, agregó Irving. De acuerdo con el ejecutivo existe una necesidad de 500.000 personas altamente calificadas en TI y computación en EEUU.

Al mismo tiempo, varios republicanos del Congreso están elaborando una legislación destinada a revisar los programas de visas y posiblemente a disminuir el número de inmigrantes legales admitidos en el país. Es un cambio llamativo para el partido, que por lo general se ha centrado en medidas coercitivas para combatir la inmigración ilegal, según publicó WSJ.

Aparentemente, la Casa Blanca se centrará en los programas de empleo. El proyecto ordena que el secretario del Departamento de Seguridad Nacional emita un nuevo reglamento dentro de los 90 días “para restablecer la integridad de los programas de trabajadores no inmigrantes basados en el empleo y proteger mejor a los trabajadores estadounidenses y extranjeros afectados por esos programas”.

También exige nuevas inspecciones de los lugares de trabajo que participan en los programas de visas, pide que los reglamentos “reformen” un programa práctico optativo que ayuda a los estudiantes extranjeros después de graduarse y pide al secretario de Seguridad Nacional opciones para presionar a los empleadores. También pondría inmediatamente fin a las políticas que permiten a los inmigrantes permanecer en los Estados Unidos y en ocasiones trabajar después de que expiren sus visas.

Varias firmas tecnológicas dependen en gran medida del programa H-1B y ya están enojadas por la orden del presidente Donald Trump de bloquear la entrada a Estados Unidos a personas de siete naciones mayoritariamente musulmanas como parte de los esfuerzos antiterroristas de la administración.

Empresas, como Google, Apple y Uber Technologies expresaron su preocupación por el efecto de la orden de la semana pasada en los empleados, y algunos dijeron que la política violaba los principios personales y de la compañía. El presidente ejecutivo de Amazon, Jeff Bezos, fue un paso más allá, al asegurar que la compañía trabajaría con los legisladores para contrarrestar la orden.

Algunos entienden que la nueva directiva es un esfuerzo dirigido a las empresas de outsourcing, incluyendo a varias de la India, que dependen en gran medida de las visas H-1B y suelen pagar salarios más bajos que las empresas de tecnología. En el Congreso, un proyecto de ley bipartidista pendiente castigaría a las compañías que buscan visas H-1B imponiendo fuertes requisitos si no pagan a los trabajadores por lo menos US$ 100.000 al año; el umbral actual para evitar esos requisitos es US$ 60.000.

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