Cae la Inversión directa extranjera en América Latina y Caribe
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La decisión para implementar un sistema ERP (software de gestión empresarial) es un paso trascendental para las empresas porque advierte crecimiento y la necesidad de realizar Business Intelligence pero no es una decisión sencilla porque demanda una alta inversión.

“Resulta necesario para el empresariado entender el funcionamiento y las potencialidades de su ERP ”, indicó Martín García, gerente de Soluciones de Ofisis.

Al respecto, Ofisis define las señales que hay que saber identificar para evaluar cuándo se necesita pensar en un upgrade para los sistemas de una empresa.

  • Capacidad rebasada: Si las ventas de la empresa han crecido de manera sostenida y hay cada vez más documentos que analizar, esto sin duda también implica una carga de trabajo mayor para la que el ERP inicial no estaba preparado. “Si el software ya no entrega indicadores, no está al tanto de los cambios normativos del ámbito tributario, no permite escalar a una solución más alta, entonces no está acompañando el crecimiento de la empresa y es momento de pensar en la optimización que cubra las necesidades de la organización”, destaca el especialista de Ofisis.
  • Tiempo de respuesta: Es importante evaluar si los tiempos en que el sistema está entregando la información son los adecuados para tomar decisiones de negocio. Lo ideal es que la solución permita contar con la data necesaria en tiempo real para que los indicadores que se tomen en cuenta sean lo más precisos posible. La gerencia estará muy agradecida con esta capacidad.
  • Pérdida de productividad: Un ERP sobrepasado en sus capacidades puede ocasionar un aumento en los paros del sistema, especialmente en aquellos que están altamente customizados y ya no pueden ser soportados. Esto ocasiona una pérdida de productividad importante que también debe considerarse. Asimismo, cuando se detecta la coexistencia de sistemas que no pueden comunicarse directamente y requieren intervención manual para integrar la información, esto hecho abre la puerta a errores y afecta la rentabilidad del negocio.

Optimización

Para Martín García de Ofisis, lo primero que se debe buscar cuando se ha tomado la decisión de optimizar el ERP es que cumpla con todas las nuevas capacidades que se necesitan en la empresa.

“Luego, hay que fijarse en el valor agregado, que consiste en evaluar la experiencia del proveedor, sus casos de éxito y el soporte que ofrece el proveedor, de esta manera se evitará que la inversión fracase”, anotó.

Señaló que un proceso de evaluación correcto para optimizar el software empresarial debe tomarse entre dos a cuatro meses; y hay empresas que pueden requerir seis meses o incluso un año antes de decidir si realizan o no la inversión.

“Muchas veces la persona que toma la decisión es muy renuente al cambio, tiene un sistema que considera que trabaja bien y está en una zona de confort. Quizá cree que se maneja bien con archivos Excel y no ve los costos ni el valor. Sin embargo, el riesgo en producción y rentabilidad pueden ser altos para el negocio”, detalló el especialista de Ofisis.

Fuentes: Gestion/FinGuru

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