WEF: Ganadores y perdedores de la reforma fiscal en Estados Unidos

WEF: Ganadores y perdedores de la reforma fiscal en Estados Unidos

0
COMPARTIR:Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn

Donald Trump presenta su plan fiscal como un “gigantesco recorte de impuestos” para la clase media que impulsará el crecimiento. Pero el presidente se muestra indiferente cuando ve hacia donde irá el dinero extra que tendrán los individuos y las familias. La gran mayoría de los contribuyentes, en todos los niveles de ingresos, verá reducir su declaración de la renta. Pero los ricos y las grandes empresas ganan claramente más que el resto.

El comité conjunto de fiscalidad del Congreso calcula que las rentas medias se beneficiarán de una cuarta parte del recorte de impuestos a los individuos por la reforma. Eso equivale a 61.000 millones de dólares en el ejercicio 2019, cuando estará funcionando a pleno rendimiento. Es la misma rebaja que tendrán las grandes fortunas, con la diferencia que beneficia a un 1% de los contribuyentes, los considerados como los más ricos, el grupo de Trump.

El Tax Policy Center calcula que la rebaja llegará al 80% de los contribuyentes. El grupo con ingresos anuales de entre 49.000 y 86.000 dólares verá un recorte de 930 dólares en los impuestos. Su renta se elevará un 1,6% tras declarar. Para los más acaudalados, con ingresos por encima de los 733.000 dólares, la rebaja media es de 51.000 dólares. Su renta crecerá un 3,4%. El grupo intermedio tendrá 7.640 dólares de más. Eso representa un impulso del 2,9%.

Para el grupo de bajos ingresos, la situación no cambia. La reforma se concentra en la clase media y no contempla aportar beneficios adicionales a los más pobres. Medidas como los créditos para familias con niños no se les activará en la práctica. Sí puede afectarles indirectamente la reforma por vía del seguro médico, si se disparan las primas al eliminarse la obligación de tener cobertura.

Frederick Isasi, de Families USA, no oculta su preocupación por este detalle. “Habrá millones que pagarán más por su seguro sanitario o que lo perderán. Todo para pagar las rebajas de impuestos de sus donantes y de las corporaciones”, denuncia al referirse a los republicanos. Neera Tanden, del Center for American Progress, califica por eso la legislación de “inmoral” y “corrupta”.

Diferentes factores

Hay múltiples factores, por tanto, que van a determinar cuánto se tendrá que pagar al Tío Sam. Los asesores fiscales de H&R Block ponen varios ejemplos para reflejar como se materializarán los cambios, partiendo de las líneas principales de la reforma. Señalan que hay provisiones más complejas que necesitan descifrar, como el efecto de eliminar la obligación de estar asegurado.

Un matrimonio con dos hijos, una vivienda en propiedad e ingresos de 150.000 dólares ahorrará 3.560 dólares. Un contribuyente soltero y sin familia con una renta similar, recortará la factura fiscal en solo 101 dólares. Pero si el mismo individuo trabaja como autónomo y gana 70.000 dólares, pagará 1.500 dólares porque se eliminan algunas deducciones a los gastos de su negocio.

Se estima que un 5% de los contribuyentes pagará más impuestos. El Businesses for Responsible Tax Reform, que representa a pequeños emprendedores, señala que la reforma fracasa al simplificar al código fiscal. “Seguirán destinando su tiempo y el dinero a lidiar con un sistema que favorece a los grandes empresarios que pueden contratar contables que toman ventajas de las puertas traseras”.

Las grandes corporaciones también ganan. El impuesto de sociedades pasa del 35% al 21%. Incluye un impuesto del 10,5% para los beneficios que se generan fuera de EE UU. Busca así incentivar que repatríen los 2,3 billones que tienen aparcados en el exterior y compensar parte de los ingresos que se van a perder con la reforma, que sumará 1,47 billones a la deuda en una década.

Crecimiento

Doug Holtz-Eakin, del American Action Forum, cree que “merece la pena asumir el riesgo” porque la reforma hará más atractivo “para que las empresas invertir y generar empleo”. Considera que “lo que no es aceptable es que la economía siga rindiendo por debajo del potencial”. “La rebaja de impuestos es un incentivo a la competitividad y al crecimiento”, añade la Business Roundtable.

La Reserva Federal asume que la rebaja de impuestos dará un impulso adicional al crecimiento. La última proyección publicada la semana pasada indicaba una expansión del 2,5% para 2018, cuatro décimas más de lo que anticipaba hace tres meses. Pero sus miembros no se lo creen del todo. Ese ritmo de crecimiento es medio punto inferior al objetivo de Trump y se moderará al 2,1% en 2019.

Los expertos de la Tax Foundation calculan que ese crecimiento adicional generará 600.000 millones en ingresos fiscales, por un incremento del 3,3% en los salarios y la creación de 1,6 millones de empleos. Está por ver, sin embargo, si el recorte es un incentivo suficiente para que las grandes multinacionales inviertan lo que ahorren o repatrien los beneficios que tienen en el exterior.

Alan Viard, del American Enterprise Institute, comparte que la reducción del impuesto a las empresas “era necesaria desde hace tiempo” y anticipa que contribuirá a elevar la productividad y los salarios. Pero concluye que se debe ser adoptar un plan que permita corregir el desequilibrio en las cuentas públicas. La sostenibilidad de la deuda, según la Fed, debería quitar el sueño al Congreso.

COMPARTIR:Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn

NO COMMENTS

DEJAR UN COMENTARIO