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En Latinoamérica la creación de las ciudades inteligentes ha sido más lento que en otras regiones del mundo. São Paulo, Santiago, Ciudad de México y Bogotá son algunas de las ciudades que constantemente buscan soluciones para mejorar el tráfico, controlar la polución y estimular la educación tecnológica. Muchas ciudades están progresando para volverse más eficientes, limpias e innovadoras de una manera inteligente. 

Según las Naciones Unidas el 70 por ciento de la población mundial vivirá en ciudades en 2050. Esta proyección torna atractivo el modelo de infraestructura de ciudad inteligente para mejorar la calidad de vida. Sin embargo, las ciudades necesitan invertir más en educación, tecnología, infraestructura y proyectos urbanos sostenibles para conseguir el sueño de ser una ciudad inteligente que ayude a crear una sociedad talentosa y sofisticada – una capaz de crear iniciativas para cuidar y desarrollar su entorno.

En los últimos años mucha gente ha instalado redes inalámbricas en sus hogares. Las empresas han hecho lo mismo dándole a sus empleados movilidad. Los sitios públicos como cafeterías, parques y bibliotecas han creado hotspots con la esperanza de atraer negocio adicional y ofrecer conectividad a la Internet, que se ha convertido en un servicio esperado por los clientes tal como otros servicios públicos tradicionales como electricidad y acueducto. 

En el esfuerzo por convertirse en una ciudad inteligente existen varios aspectos de la infraestructura de una ciudad que a través de Wi-Fi se pueden hacer más eficientes para ayudar a mejorar los servicios ofrecidos a sus ciudadanos tales como: Educación, salud, transporte y seguridad. Implementar mejor tecnología en estas áreas puede habilitar una mejor calidad de vida dentro de un marco de uso de recursos sustentables y eficientes. 

En ciudades inteligentes los ciudadanos pueden adquirir y gestionar servicios municipales con tecnología. Las ciudades responden a un ciudadano inteligente que exige servicios en todas partes y en cualquier momento, aumentando la satisfacción del servicio. 

Las ciudades inteligentes también crean estrategias para incrementar la prosperidad y competitividad local a través del uso de la tecnología para la expansión urbana y planeación futura. Estimulan y ayudan al desarrollo de nuevos negocios lo cual resulta en mayor rendimiento socioeconómico. La comunidad se concentra en la innovación al utilizar la tecnología. 

Respecto al Wi-Fi cuando una ciudad decide construir una red inalámbrica para convertirse en una ciudad inteligente generalmente publica una solicitud de propuestas (RFP). Un RFP es una solicitud de información de compañías que están interesadas en construir la red. Aunque una ciudad en teoría podría construir su propia red la mayoría prefiere delegar esa parte del proceso a una empresa con experiencia en tecnología de redes inalámbricas. 

Actualmente muchas redes existentes y en planeación siguen uno de los siguientes cuatro modelos: 

La ciudad es dueña de la red la cual es solamente para uso de la ciudad. 
La ciudad es dueña de la red la cual es para uso privado de la ciudad y/o uso público.
La ciudad es dueña de la red y los proveedores de servicios de Internet arriendan el acceso pasándolo al público. 
Un proveedor de servicio es propietario y opera la red brindando acceso a la ciudad, al público e incluso otros proveedores de servicio. 

Una red inalámbrica municipal puede proporcionar acceso de alta velocidad a la población a bajo costo o incluso gratis. Algunas ciudades han utilizado el acceso a Wi-Fi público para justificar el gasto de instalar y mantener la red. En teoría, la gente que ya no gasta dinero en conexiones de alta velocidad podrán poner ese dinero en la economía local dándole a las ciudades un retorno de su inversión tangible. 

Las redes inalámbricas inteligentes pueden brindar a la policía y a los bomberos acceso remoto a cámaras de seguridad, huellas digitales, historiales criminales y otros datos necesarios. Le pueden permitir a los oficiales de policía mostrar a los testigos fotos o ‘filas virtuales’ de sospechosos en la escena del crimen.

Los dispositivos móviles inteligentes se están volviendo omnipresentes y los hábitos de los usuarios han cambiado. Con mayores velocidades y mejores opciones para expandir el cubrimiento Wi-Fi es una herramienta no solamente para el acceso a la Internet pública sino también para habilitar una gama amplia de servicios urbanos y mejorar la administración de estos. 

Wi-Fi es un elemento clave para convertir los municipios en ‘ciudades inteligentes’ donde pueden por ejemplo monitorear  y administrar remotamente servicios públicos como acueducto, electricidad y reforzar las normas de parqueo. La iluminación urbana generalmente es un servicio caro para las ciudades. Apagar y encender los postes de luz de acuerdo con el tráfico en la zona puede ahorrar dinero al utilizar una red Wi-Fi al ayudar a controlar remotamente el nivel de luz desde un lugar central.  

Además al aprovechar la nueva tecnología Hotspot 2.0 los usuarios municipales pueden disfrutar conectividad de datos Wi-Fi sencilla y segura que refleje la experiencia celular actual con el beneficio agregado de poder utilizar aparatos con solamente Wi-Fi como tabletas y laptops.

Una ciudad inteligente se está convirtiendo cada vez más en la respuesta inevitable y práctica para los desafíos del futuro de las ciudades alrededor del mundo creando administraciones públicas más eficientes que generan mejores alternativas para servir a sus ciudadanos, basándose en tecnología inteligente. El concepto de ciudad inteligente es una solución tangible para resolver las exigencias de un ambiente urbano mundial. 

Por Andre Queiroz, director de ventas regional Enterprise de Ruckus Wireless  

 

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