COMPARTIR:Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn

Por Daniel Scarafia, General Manager para Sudamérica Hispana de Hitachi Vantara

Es difícil asociar la pandemia de COVID-19 a algún tipo de suceso positivo. No obstante, es innegable su influencia directa en el proceso de aceleración digital que ha cambiado el paradigma de negocios en prácticamente todas las empresas y sectores productivos del planeta.

Abundan las cifras que confirman este acelerado proceso, aunque las más fuertes están relacionadas al aumento progresivo de las conexiones y los usuarios activos de internet. Un informe de Cisco pronosticó que para 2023 se alcanzarán más de 5300 millones de usuarios de Internet, equivalente a 66 por ciento de la población. Junto con ello, habrá 29300 millones de dispositivos conectados, y más de 14700 millones de conexiones.

Gran parte de estos nuevos usuarios activos, y de estas nuevas conexiones, provienen de empresas que supieron anticiparse a este abrupto salto tecnológico, adoptando modelos de negocios basados en estructuras y soluciones digitales. Otras en tanto, han debido experimentar un forzado proceso de transformación digital, con nuevos patrones de consumo, nueva interactividad y nuevas formas de trabajar, ya que el actual contexto de pandemia sólo propone dos alternativas, adaptarse al cambio, o sucumbir.

En este contexto, compañías globales como Hitachi Vantara dedican esfuerzos e inversión en herramientas de Investigación y Desarrollo, ofreciendo al mercado soluciones tecnológicas de disponibilidad de almacenamiento, gestión y analítica de datos.

Ante la magnitud del desafío que implica este proceso de aceleración digital, y el cambio de paradigma que está desencadenando en las empresas, la continuidad operativa está estrechamente relacionada con la adopción de nuevas tecnologías, sistemas y soluciones que permiten a las compañías evolucionar sus modelos productivos en esta nueva forma de entender la economía. En este devenir, involucrar a toda la organización es clave, y para lograr una evolución exitosa, contar con una mentalidad digital se vuelve fundamental.

Aunque la aceleración digital se caracterice por la implementación de soluciones como la realidad virtual y aumentada, omnicanalidad, automatización, ciberseguridad, inteligencia artificial e Internet de las Cosas, no basta sólo con ellas para conseguir una ejecución exitosa.

También es necesario que cada organización adquiera una mentalidad digital, preparando a su fuerza laboral y colaboradores a migrar hacia un modelo donde el trabajo remoto y la hiperconectividad se transformarán en constantes. Es esencial que las empresas enfocadas en este proceso de transformación verifiquen si cuentan con los sistemas de infraestructura digital necesarios para satisfacer las demandas de almacenaje, gestión y análisis de los datos que comenzarán a producir en mayor cantidad. Una correcta y eficiente administración permite lograr notables incrementos en la productividad.

Actualmente, además de la implementación de nuevas tecnologías, la aceleración digital requiere que todos los eslabones de una organización adopten nuevas metodologías de trabajo, afines a este nuevo paradigma económico y productivo. La pandemia de COVID-19 será superada, pero el mundo no volverá a ser el mismo, y la aceleración digital sólo ganará más velocidad, y avanzará a un ritmo exponencial en los próximos años. El informe de Cisco ya vislumbra esta tendencia para América Latina, donde se proyecta que los usuarios de internet pasarán de 387 millones en 2018, a 470 millones en 2023, lo que equivale a 70 por ciento de la población de la región. De hecho, sólo los usuarios de dispositivos móviles ascenderán a 520 millones, lo que representará casi el 80 por ciento de la población.

COMPARTIR:Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn

NO COMMENTS

DEJAR UN COMENTARIO