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El Bitcoin llegó a superar este abril la barrera de los 60 mil dólares por unidad. El Ethereum, la segunda criptomoneda más cotizada, ya vale más de 2 mil dólares. Y el Dogecoin, la moneda que surgió como una broma en 2013, ya tiene un valor de 27 centavos de dólar por unidad, lo que parece poco, pero es mucho más de lo que valía el año pasado: menos de 0.0025 de dólar. Y así, el mundo de las criptomonedas, que en esencia solo existen en la virtualidad, tiene un efecto cada vez más palpable en la economía mundial.

Con una industria que en 2020 movió más de 758 mil millones de dólares alrededor del mundo, comprar Bitcoins, pese a todo, no debería tomarse a la ligera. 

Por eso te presentamos los errores comunes al invertir en criptomonedas y cómo evitarlos.

1.  No tener una estrategia de inversión

Comparar los 5 mil dólares que valía el Bitcoin en 2017 con los más de 50 mil que vale actualmente puede ser un motivador que lleve a inversores novatos a comprar criptomonedas sin pensar en una estrategia financiera. Y dentro de las inversiones, la de criptomonedas sigue siendo una de las más riesgosas.

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Ni éxito del Bitcoin ni de ninguna otra criptomoneda garantizan que sus rendimientos seguirán siendo positivos en el futuro, por lo que las decisiones de inversión deben tomarse con cautela, y sobre todo, no poner todos los huevos en una misma canasta. Una compra variada entre Bitcons, Ethereums, Litecoins u otras monedas protegerá tu inversión de caídas bruscas en los precios.

La recomendación de expertos es que si vas a comprar BTC u otras criptomonedas sea con dinero extra del que puedas prescindir, o bien, que inviertas alrededor del 10% de tu cartera. Activos más estables, como fondos mutuos, acciones, CETES o materias primas son más recomendables.

2. No revisar la seguridad de las apps

El gran interés de los inversionistas en las criptomonedas ha generado una nueva y creciente oferta de aplicaciones y plataformas de compra y venta de BTC, ETH y otras. Pero no todas son de fiar. Si bien, la red de blockchain es casi imposible de hackear, los servidores de las plataformas que hacen compra venta sí son susceptibles a robos y hackeos. Para muestra, el robo de más de 40 millones de dólares en criptomonedas que sufrió en 2019 la plataforma Binance, o los más de 500 millones de dólares que perdió la empresa japonesa Coincheck.

La mayoría de plataformas de exchange también alojan las criptomonedas de sus usuarios, por lo que es importante comparar opiniones de usuario en las tiendas de apps y elegir las que tengan mejor reputación. En la actualidad, el panorama está dominado por apps internacionales como Coinbase, Bingbon o eToro, y en el ámbito latinoamericano, por aplicaciones regionales como Bitso o Buda.

3.  Asustarse si no se ven ganancias de inmediato

Prácticamente todas las apps y plataformas sobre criptomonedas tienen como modelo de negocio el cobro de comisiones al comprar, vender o hacer otro tipo de transacciones. Por eso, inmediatamente después de comprar, el valor de tu inversión será menor al dinero que pusiste. Además, como los precios del BTC, o de cualquier moneda, fluctúan todo el tiempo, es normal que en los días siguientes el valor baje incluso más.

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Muchos inversionistas novatos ven estas señales con preocupación y retiran su dinero a los pocos días o semanas de la compra, perdiendo parte de su inversión. Lo mejor es dar tiempo a que el alza de los precios recupere, primero, el costo de la comisión para entrar, y más adelante comience a generar rendimientos. Por esto también es que es recomendado invertir en más de una criptomoneda, para que las pérdidas se amortigüen en caso de una bajada en precios en alguna moneda en particular.

4. Confundir exchange con trading

El mundo de las criptomonedas está lleno de palabras prestadas del inglés. Exchange es el término para intercambio, mientras que trading significa comercio. Así seguramente puedes intuir que una plataforma de exchange sirve literalmente como casa de cambio: le das dólares, pesos y otra moneda local, y te los cambia por bitcoins, ethereums o dogecoins, entre otros.

Similarmente, el trading es compraventa de criptomonedas, pero en un ambiente en tiempo real que se rige por las normas de la oferta y la demanda, y que funciona igual que las transacciones bursátiles por acciones de empresas o de especulación con el precio de petróleo, oro u otros materiales.

Hay aplicaciones que solo ofrecen exchange, otras se especializan en trading, y varias más ofrecen ambos servicios, por lo que conviene revisar en qué estás metiendo tu dinero antes de pasar la tarjeta.

5. Lanzarse al trading sin saber hacerlo

Los traders profesionales compran y venden criptomonedas en cuestión de segundos según su observación del comportamiento del mercado, y ganan algunos centavos en cada transacción. Al final del día, las ganancias son considerables, y muchos se dedican a esta actividad como forma rentable de vida.

Sin embargo, el trading no es para todos, e inversores sin experiencia pueden perder su dinero al participar en estas operaciones. Es un proceso de prueba y error, pero no conviene experimentar con inversiones reales.

Afortunadamente, algunas aplicaciones ofrecen simuladores de trading para “jugar” a hacer estas operaciones con dinero de prueba que te ayudará a practicar sin riesgo. Hay apps que han ido más allá, como Bingbon, que cuenta con un sistema de trading social, donde sus usuarios pagan una comisión por configurar sus cuentas para imitar los movimientos de traders profesionales, y aumentar las posibilidades de ganancias. 

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