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“Ibuki” es un androide infantil equipado con una unidad móvil. Al actuar con el ser humano, mantener una conversación en conjunto y, en consecuencia, compartir su experiencia, se espera que este robot se convierta en un robot conversacional capaz de construir una relación más profunda con el ser humano. Con respecto a la viabilidad y los aspectos de seguridad, adopta un conjunto de ruedas como su unidad móvil. La unidad incluye un par de ruedas para el movimiento horizontal del cuerpo y un actuador accionado por husillo de esferas para el movimiento vertical del cuerpo. Esto replica el movimiento de la posición del centro de gravedad de un ser humano en el robot androide y expresa un movimiento humano incluso con las ruedas. Tiene 47 posibilidades de expresiones gestuales lo que le permite tener varias demostraciones de diferentes emociones, sumadas a gestos y señales con las manos.

El robot de conversación ha recibido considerable atención en la investigación reciente. Sin embargo, la investigación hasta la fecha no ha explorado suficientemente el “sentido de conversación” del robot, la “existencia” del robot y su “sociabilidad”. En respuesta a esta laguna en la investigación, se lanzó el proyecto de interacción simbiótica humano-robot ERATO ISHIGURO, cuyo líder del proyecto es el Prof. Hiroshi Ishiguro (Osaka Univ.) Él y  los miembros de su equipo desarrollaron un robot humanoide con la capacidad de un humano a nivel conversacional. En este proyecto, nos hemos centrado en el proceso de afinidad que surge durante el movimiento del robot con un ser humano. Con el fin de promover un rol activo de robots conversacionales, se desarrolló un androide infantil llamado “ibuki”, el cual fue diseñado para poder caminar junto con el humano mediante el uso de ruedas equipadas.

En primer lugar, se desarrolló un sistema de reconocimiento multimodal que utiliza la cámara, el conjunto de micrófonos, etc. A continuación, para establecer una base tecnológica que facilite la interacción del robot con el humano, se desarrolló un sistema de control de conversación que puede controlar el habla, el movimiento, la mirada y la emoción del robot en función de su intención y deseo de hacer que los humanos sienten una relación más humana del robot durante la interacción. Aunque el experimento para la verificación del sistema se llevó a cabo durante un corto período de tiempo, incluida la conversación con un visitante en una sala de espera; ha demostrado que el androide “ERICA” es capaz de mantener una conversación natural y aumentar la aceptación del robot por el humano.

Además, al usar algunas tecnologías novedosas como la implementación de varios tipos de movimientos de cabeza durante la interacción, al analizar los términos de enfoque lingüístico de la oración y la implementación del mecanismo de detección de reacción, se desarrolló un sistema de conversación para el robot que ha resultado más parecido al intercambio lingüístico entre humanos. Adoptando este sistema en un experimento en el que se solicitó a participantes humanos que conversaran con el robot, siendo luego las personas entrevistadas por personal del experimento duante y después del mismo, dio como resultado una inducción exitosa del ser humano en relación a ERICA.

Otro grupo de robots sociales conversacionales llamados “CommU” se utilizaron para desarrollar un sistema de control de conversación multi-robot. Este sistema controla la temporización de los comportamientos conversacionales de múltiples CommU, como el inicio del habla, la inclinación y los comportamientos de comunicación no verbal. Esto se configuró para realizar interacciones entre turnos, pasar la conversación, jugar un rol específico durante la conversación e incluso cambiar los roles de cada uno. Se descubrió que al mostrar tales conversaciones entre robots al humano que interactúa, el humano siente que la conversación se está produciendo realmente a través de una independencia de la precisión del reconocimiento de voz (una tecnología para la conversación sin reconocimiento de voz). Además, la adopción de conversaciones que incluyan oraciones ambiguas y vagas, aplicables a más de un significado / intención, por dos o más robots ha llevado al ser humano a no sentir contradicción en la conversación independientemente de la intención del habla humana (una tecnología para la conversación sin intención de detección) Al usar estas técnicas, se podría expresar el sentido de la conversación y se podría mejorar la percepción del ser humano con respecto a la conversación. En otras palabras, se encontró que una coordinación de dos o más robots puede establecer una situación social y puede hacer avanzar la imaginación del humano para interpretar las observaciones con una dirección positiva, lo que consecuentemente disminuye las incomodidades de la conversación.

“Ibuki” se ha desarrollado no solo con el propósito de permitir el movimiento de un robot androide, sino también para promover las tecnologías en las interacciones que inducen la afinidad con el humano caminando juntas. Se espera lograr un androide conversacional autónomo, que pueda tener actividad en la vida diaria del ser humano.

Fuente: Science Daily

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