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Como todos en Estados Unidos, los ricos se preparan para un brote mortal de coronavirus. Algunos multimillonarios, banqueros y otros miembros de la élite estadounidense están tranquilos, otros están ansiosos, y todos se lavan las manos. Pero los ricos pueden darse el lujo de prepararse para una pandemia con beneficios especiales, como viajes en avión privado fuera de la ciudad, llamadas con expertos líderes mundiales y acceso a una atención médica de lujo.

Por ejemplo, Ken Langone, el cofundador de Home Depot Inc., observó la conferencia de prensa del presidente Donald Trump y se preguntó si los medios estaban sobrevalorando el riesgo, pero también hizo dos llamadas telefónicas bien ubicadas desde su puesto de avanzada de invierno en North Palm Beach. Una fue para un alto ejecutivo de NYU Langone Health, y la otra para un importante científico allí. Ambas fueron tranquilizadoras. “Lo que me han dicho personas que son más inteligentes que yo en la enfermedad es: ‘en este momento es una gripe grave'”, dijo Langone, un hombre de 84 años que ama tanto el capitalismo que escribió un libro llamado “I Love Capitalism!” (¡Amo el capitalismo!). Planea regresar a Nueva York este mes para una cita. Si llega a sentirse enfermo, irá a NYU Langone y dijo que no esperaría ningún tratamiento especial.

Por otro lado, Tim Kruse, un médico que hace visitas a domicilio en Aspen, Colorado, dijo que “los ricos no necesariamente tendrán acceso a cosas a las que la persona común no tendrá acceso”. Sin embargo, eso no les ha impedido preguntar si pueden obtener una vacuna para el coronavirus. “La respuesta es no. Solo quieren saber”. Los casos confirmados de coronavirus en todo el mundo han superado los 88.000, y más de 2.900 personas han muerto. La Organización Mundial de la Salud elevó su evaluación de riesgo global para la enfermedad a “muy alta”. El miedo a las consecuencias económicas ha trastornado los mercados mundiales, hundiendo los rendimientos del Tesoro a mínimos históricos y dando al S&P 500 su peor semana desde la crisis financiera de 2008.

Un cofundador de un importante fondo de cobertura, que pidió no ser nombrado para discutir sus planes, dijo que correría en la otra dirección si sus compañeros comenzaran a huir hacia los búnkeres del fin del mundo. Podría volar a una casa que tiene en Italia, un país que los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades aconsejan a los estadounidenses evitar.

El pánico generalizado, agregó, solo haría que los boletos de avión fueran más baratos. Las parejas ricas que no están acostumbradas a pasar tiempo juntas están en problemas, asegura Mitchell Moss, que estudia política urbana y planificación en la Universidad de Nueva York. “Esto va a destruir los matrimonios de los ricos”, dijo Moss. “Todos estos esposos que viajan ahora tendrán que pasar tiempo con la persona con la que están casados”.

Los gastos del virus

Los ricos no escatiman en gastos cuando se trata de reducir al máximo los efectos del coronavirus en sus vidas.

Los grandes ejecutivos abandonan la primera clase de los aviones comerciales y optan por los aviones privados. El jet-set redirige sus planes de viaje hacia destinos más aislados. Y los ricos en general consultan a sus médicos particulares y recurren a servicios de salud privados ante la amenaza del coronavirus.

Los interesados podrían tener mejor suerte con Olika, que fabrica una sanitizante de manos con forma de pollito que cuesta 14,62 dólares el paquete de tres. Alistair Dorward, CEO de Olika, dice que la empresa recibe cientos de pedidos por minuto, y agrega que no sabe «cuántos días más nos durará el stock».

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Surcar cielos libres de virus

Gérmenes en los aviones hay siempre, hasta en las mejores épocas. Actualmente, las personas se frotan las manos en los diminutos sanitarios de los aviones, evitan comer la galletita que tuvo contacto con la bandeja, y, hasta limpian el apoyabrazos con toallitas desinfectantes.

Pero estas no son las mejores épocas.

 

Esta es una época en la que una tos leve a cuatro filas de asientos de distancia parece un llamado de La Parca. Los que pueden pagan lo que sea para evitar las largas filas de los controles de seguridad y el hacinamiento de los aviones. Toman vuelos privados, una atractiva opción para los pudientes que deseen escapar del tumulto de las ciudades hasta una casa segura en el campo, por ejemplo, en Colorado.

Bloomberg News afirmó que muchos ricos han optado por quedarse en sus casas de los Hamptons ante la epidemia del coronavirus. Si la cosa empeora, están listos para subirse a sus jets privados y volar a sus cabañas en Idaho. The Guardian también informó que varios ejecutivos reservaron aviones para «vuelos de evacuación» para salir de China y otros lugares afectados”.

Para el negocio del alquiler de aviones, el miedo es sinónimo de oportunidad. Southern Jet, una empresa de chárteres de Boca Raton, Florida, envió un email de marketing con la frase: «Evite el coronavirus con un vuelo particular».

Un vuelo típico de Florida a Nueva York en un jet mediano cuesta alrededor de 20.000 dólares. A partir de su email, la empresa tuvo un repunte de reservas, pero también recibió algunas respuestas tildando de «repugnante» su campaña publicitaria. Así lo relata Eric Sanchez, gerente de ventas de la compañía.

«Nuestra intención no era alentar el miedo» dice Sánchez. «Simplemente queríamos mostrar que el coronavirus puede ser una serie amenaza para la gente, y que nosotros estamos muy satisfechos de poder ofrecer un servicio que brinda un plus de seguridad».

Otros viajeros acaudalados que tenían planificadas vacaciones en países afectados, como Italia, ahora están optando por el aislamiento de los yates que se alquilan en el Mediterráneo.

Tu propia sala de guardia

Otra de las cosas que la gente siempre intenta evitar, incluso en las mejores épocas, son las salas de espera. Así que los ricos que quieren tener acceso al médico en todo momento, ahora recurren a los servicios médicos prepagos. Por unos 8000 dólares anuales, por ejemplo, la empresa de salud Sollis Health le ofrece al grupo familiar una sala de emergencias VIP en Manhattan.

Y desde el desembarco del coronavirus en Estados Unidos, las solicitudes y consultas se han disparado, comenta Ben Stein, director médico de Sollis. Stein afirma que la preocupación ha llevado a muchos actuales afiliados al servicio a acopiar antivirales contra la gripe, antibióticos y medicamentos respiratorios.

También comenta que muchos llaman preocupados por el posible abarrotamiento de los hospitales y la falta de tapabocas en el mercado.

Stein dice que una famosa actriz, afiliada al servicio prepago, llamó muy preocupada por su inminente viaje a Japón, donde debía filmar una escena que incluía un beso. Quería saber si podría evitar las salas de espera llenas de gente en caso de volver de su viaje con síntomas gripales.

Davos + Trump

Pesadilla de Davos, Trump pronosticó que el virus desaparecerá “como un milagro”, mientras que los demócratas describieron demandas de financiación que incluyen una garantía de una vacuna asequible. Jewel Mullen, decano asociado de equidad en salud de la Universidad de Texas en la Escuela de Medicina Dell de Austin, dijo que millones de estadounidenses no pueden permitirse el lujo de abastecerse de suministros, faltar al trabajo o tener un médico estable para pedir consejo, incluso en un buen día. “Los recursos como el dinero, el transporte y la información brindan a las personas ventaja sobre las medidas de protección y prevención, y pueden ayudar a crear escenarios más cómodos para que las personas enfrenten los desastres”, asegura Mullen, internista y epidemiólogo que fue comisionado del Departamento de Salud Pública de Connecticut.

“Ahí es donde realmente se ven necesidades dispares”. Jamie Dimon, el director ejecutivo de JPMorgan Chase & Co., dijo durante el Foro Económico Mundial en Suiza en enero que había soñado que él y otros multimillonarios habían contraído el virus. “Tuve una pesadilla en que de alguna manera en Davos, todos los que fuimos allí lo contrajimos, y luego todos nos fuimos y lo esparcimos”, dijo Dimon durante el día anual para inversores del banco. “La única buena noticia de eso es que podría haber matado a la élite”.

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