Fotografía: TyN Magazine
COMPARTIR:Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn

La necesidad de estar conectado con el mundo suele provocar, en ocasiones, el efecto contrario: hay un momento en que no se desea recibir mensajes por el compromiso que implica responderlos o, simplemente, porque uno no está interesado en ellos. Y aunque para ello existe el modo silente, también es cierto que, pese a nuestra reticencia, quizá sea necesario enterarnos de algún modo de lo que alguien quiere decirnos.

Telegram, la aplicación de mensajería fundada en el año 2013 por los hermanos Nikolái y Pável Dúrov, ha implementado un par de innovaciones en su plataforma que a partir de ahora harán menos invasivo el acto de enviar un mensaje, a la vez que permitirán a los receptores elegir el momento más adecuado para enterarse del mismo.

El primero es la “Notificación silenciosa”, un mensaje que una vez que ingresa al teléfono del receptor provoca que se encienda la luz del dispositivo sin que emita sonido alguno. Funciona simplemente con mantener oprimida la tecla “enviar” que en ese momento desplegará una pestaña con la leyenda “enviar sin sonido”. El receptor, que puede estar dormido, no despertará por causa del sonido, pero si en su defecto estuviese estudiando o atendiendo una reunión importante, podrá saber que ha recibido un mensaje.

La segunda innovación es el “Modo lento”, ideada para reducir el número de mensajes que se reciben por parte de emisores de spam o aquellos participantes de una conversación en grupo que escriben con los modos de los antiguos télex. Esta característica permite al administrador del grupo ralentizar el envío de mensajes por parte una o varias personas, asignando un lapso determinado para ello. El resto de los participantes podrá observar en un reloj el tiempo que falta para poder enviar un nuevo mensaje.

El objetivo de Telegram es que los participantes de una conversación en grupo le den la importancia adecuada a los mensajes que envían, es decir, tiempo para reflexionar si verdaderamente quieren enviar lo que han escrito, y no ceder al vértigo y la instantaneidad de los tiempos que corren.

Más allá de la aceptación que logren, la iniciativa de Telegram debería poner a pensar a los administradores de WhatsApp, la aplicación de mensajería más popular del mundo, en desarrollar un poco más su plataforma, que de un tiempo para acá se preocupa más por conseguir adeptos a como dé lugar que proporcionarles seguridad en sus conversaciones. ¡Muy bien, Telegram!

COMPARTIR:Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn

NO COMMENTS

DEJAR UN COMENTARIO