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Por: Enrrique Dans

El incremento de los subsidios a la compra de vehículos eléctricos en algunos países europeos ha llegado a un límite tal, que en Alemania puedes llegar a un concesionario, firmar un contrato de leasing de dos años, y llevarte un Renault Zoe gratis, con el coste del depósito y los 125 euros mensuales de cuota cubiertos por el subsidio, que recientemente fue duplicado. Tendrás, eso sí, que asegurarlo aparte, y pagar algo más si quieres quedártelo tras los dos años de uso, pero sí, lo has leído bien, y no le busques el truco, que en Alemania la publicidad engañosa está muy controlada: un coche eléctrico, gratis.

La compañía que ha lanzado la oferta (pdf), König, se ha encontrado, lógicamente, con una avalancha de más de tres mil peticiones de información y, por el momento, con más de trescientos contratos ya firmados (y no han firmado más, según ellos, por falta de personal), más automóviles comprometidos de los que puede suministrar a corto plazo. Otros modelos, como el Mini Cooper SE, también eléctrico, son ofrecidos por algunos distribuidores por unos 26 euros mensuales, y un BMW i3 por 115 euros. Un Smart EQ eléctrico en otro distribuidor alemán, CarFellows, sale por 9.90 euros al mes (pdf).

El incremento de los subsidios para vehículos eléctricos en muchos países europeos ha sido muy significativo: en Croacia, llega a los 11,800 euros; en Rumanía, 11,100; en Alemania y Polonia, 9,900; en Francia, 7,700. ¿Qué hace España mientras tanto? Seguir subvencionando vehículos con motor de explosión, para convertirse así en un país en el que se concentren los vehículos que a las marcas ya les cuesta vender en otros países. Dentro de poco, cuando un vehículo, por sus niveles de emisiones, no pueda circular en otros países, lo enviarán para venderlo en España.

Para las marcas de automoción, poner en circulación vehículos eléctricos es fundamental para adelantarse al cambio en las normas de emisión en 2021, que obligará a los fabricantes a promediar 96 gramos de dióxido de carbono por kilómetro de viaje en vehículos nuevos vendidos en Europa, o bien a enfrentarse a cuantiosas multas. En los Países Bajos, en donde la ciudad de Ámsterdam ha prohibido la circulación de automóviles no eléctricos a partir del año 2030, el fondo constituido para financiar la adquisición de vehículos eléctricos, de 10 millones de euros, se agotó en tan solo ocho días.

Aunque no sea todo lo rápido que debería, la descarbonización del transporte está avanzando, y los vehículos con motor de explosión, dentro de poco, no solo serán antiguallas de museo, sino que además, no podrás circular con ellos sin que la gente te mire mal (como se debe mirar a quien no le importa envenenarte, ni más ni menos). En muy pocos años, a partir de aproximadamente mediados de esta década, los vehículos eléctricos serán ya significativamente más baratos que los de combustibles fósiles (en muchos casos, si tenemos en cuenta el coste de la electricidad frente al gasoil o gasolina y los costes de mantenimiento, ya lo son). A partir de ahí, lógicamente, veremos una fuerte aceleración del mercado, incluso aunque los subsidios gubernamentales no se mantengan. Si alguna vez habías dudado sobre la evolución futura del mercado de la automoción, ya va siendo hora de que vayas abriendo los ojitos.

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