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El Ayuntamiento de Barcelona quiere tener su propia bolsa de locales de alquiler, de los que directamente sea propietario, pero de la que también formen parte otros en manos privadas cuyos dueños acepten un precio asequible, a cambio de que el Consistorio se haga cargo de su buen uso a través de un seguro o de un fondo que evite el impago. Es el nuevo plan municipal Amunt persianes , que quiere dar salida a más de 400 locales, de un total de 5.323 ubicados en plantas bajas que en la actualidad están cerrados. La actuación, a la que sumarán otras, cuenta con una partida de 17 millones de euros.

“Hay zonas donde se está produciendo una desertificación de comercio y actividad”, manifestó la concejal de Comercio y Hacienda, Montserrat Ballarín, quien apuntó que de los más de 5.300 locales de planta baja vacíos que hay en la ciudad un 40% se concentran en el Eixample y en Ciutat Vella. “Estamos hablando de 1,5 millones de metros cuadrados que puede acoger nueva actividad comercial y empresarial”, añadió la concejal del PSC sobre una medida que la semana pasada, en el marco del Barcelona ReAct, esbozó el primer teniente de alcalde Jaume Collboni.

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Ayer el líder de los socialistas en el Ayuntamiento no estuvo presente en la exposición del plan, como tampoco hicieron presencia la alcaldesa Ada Colau y el líder de ERC, Ernest Maragall. El viernes estaba prevista la intervención de los tres (de nuevo se trata de una medida tripartita vinculada a la negociación de los presupuestos de este año), pero problemas de agenda e indisposiciones de última hora evitaron una nueva foto conjunta. Sí acudieron segundas espadas: además de Ballarín, por parte de los comunes lo hizo el edil de Presidencia, Jordi Martí, y en representación de ERC, su portavoz, Jordi Coronas. El plan Amunt persianes es una continuación, al menos en parte, de la compra de locales que en los últimos años ha llevado a cabo el Consistorio en Raval para ofrecer alquileres a bajo precio. De hecho, la medida presentada ayer destinará gran parte del dinero con el que nace a la adquisición de locales: un total de 16 millones de euros que, según fuentes municipales, pueden dar para comprar más de 60 propiedades (se espera hacer un gasto medio de local de unos 250.000 euros). No solo estarán en Ciutat Vella, aunque para establecimientos en este distrito se reservan 6 de los 16 millones que se emplearán en compras.

El plan se propone ayudar a abrir 400 nuevos negocios

“Es similar a lo que hacemos con los pisos… La idea es hacer de inmobiliaria pública”, señaló Jordi Martí. El concejal de Presidencia añadió que en la comisión de gobierno del próximo jueves se aprobarán los pliegos de condiciones para la compra de los locales, que se ha de hacer por concurrencia pública. Es decir, al menos en un inicio, son los propietarios los que se los tienen que ofrecer al Ayuntamiento de Barcelona. Si no hubiera suficientes locales adecuados a las condiciones que establezca el gobierno local, si sobrara dinero de los 16 millones de euros previstos, entonces el Ayuntamiento saldría a buscar posibles adquisiciones.

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Jordi Martí explicó que alguna de las condiciones que se establecerán en los pliegos es que si los locales se han de rehabilitar, los gastos no superen los 600 euros por metro cuadrado o que estén ubicados en zonas prioritarias. Estas las determinarán los distritos en función de las necesidades territoriales.

Principal zona de actuación

Se destinarán seis millones de euros solo para establecimientos en Ciutat Vella

El Ayuntamiento de Barcelona busca locales de entre 60 y los 1.000 metros cuadrados, aunque la idea es destinar, si se da el caso, unos dos millones de euros a un local que pudiera superar los 1.500 metros cuadrados para destinarlo a coworking . “Durante el 2022 se rehabilitarán y se adjudicarán, porque tendrá que haber un nuevo concurso; y en el 2023 esperamos tener los contratos”, añadió Jordi Martí.

En esta última fase, el Ayuntamiento fijará el tipo de actividad que podrá haber en cada uno de los locales, que tendrán un precio de alquiler de “protección oficial” en función de las necesidades comerciales o de servicios que falten en la zona donde se ubique la propiedad. “Es una medida para combatir la pérdida de según qué tipos de negocios en algunos barrios”, manifestó el concejal y portavoz de ERC. En este sentido, Jordi Coronas añadió que la medida también sirve para combatir las posibles compras de locales por parte de los fondos buitres.

Aunque la adquisición es la que se lleva gran parte de la partida inicial, Amunt persianes también contempla otras iniciativas como la creación de una bolsa de locales de planta baja en alquiler municipal, como las que ya existen en el caso de la vivienda y con un precio más económico. Este se pactará con la propiedad a cambio de que el Ayuntamiento ofrezca seguridad económica. Se calcula que así se podrían volver a abrir entre 100 y 200 locales que en la actualidad están sin actividad. Al margen habrá incentivos a los propietarios (la protección ante impagos).

También se contemplan nuevas ayudas para promover “la instalación de actividad económica” en plantas bajas vacías por un total de 700.000 euros. Subvenciones de hasta 50.000 euros a fondo perdido y ayudas de entre 2.000 y 4.000 euros. Se espera que esta medida pueda suponer la reapertura de 170 nuevos locales, que se sumarán a los entre 100 o 200 se esperan ofertar a través de la bolsa de alquiler más los 60-70 que se podrían adquirir.

Es decir, el Ayuntamiento, con su nuevo plan, contempla dar vida a más de 400 locales, aunque todavía seguirán cerrados cerca de 5.000, según los datos que se barajan actualmente.

Condiciones

La idea es hacerse con espacios de entre 60 y 1.000 m2 que requieran de poca rehabilitación

Montserrat Ballarín, en este sentido, explicó ayer que Amunt persianes forma parte del plan para la recuperación y relanzamiento de Barcelona, que cuenta con un fondo extraordinario de 87 millones de euros para apoyar “al tejido productivo y la ocupación”, con ayudas directas a los sectores más afectados por la pandemia (45 millones de euros), la mejora de la ocupación (12 millones de euros) y la promoción de la economía y la dinamización del consumo (30 millones de euros).

Para hacer un seguimiento se creará un observatorio de locales en planta baja para disponer de datos actualizados de manera continua sobre los que están vacíos, ocupados o  para conocer qué tipo de actividad se lleva a cabo en ellos.

Fuente: La Vanguardia

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